Abarth 500C 1.4 16v T-Jet 140 CV (Secuencial) (2010-2012)

2010
Gasolina
FWD
Automático 5v
Abarth 500 - Vista 1
Abarth 500 - Vista 2
Abarth 500 - Vista 3
Abarth 500 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Abarth 500

Potencia

140CV

Par

206Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

151g/km

0-100 km/h

8.1s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

-kg

Precio

21,590

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

185 L

Depósito

- L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo206 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito0 L
Maletero185 L

Análisis detallado del Abarth 500C 1.4 16v T-Jet 140 CV (Secuencial) (2010-2012)

Descripción general

El Abarth 500C de 2010 es la encarnación del espíritu italiano más pasional y desenfadado. Combina el icónico diseño del Fiat 500 con la emoción de la conducción a cielo abierto y el veneno del escorpión de Abarth. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, un pequeño capricho diseñado para inyectar adrenalina y estilo en cada kilómetro, demostrando que el tamaño no está reñido con un carácter gigante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Abarth 500C es una experiencia visceral. El rugido del motor 1.4 T-Jet de 140 CV te envuelve, especialmente con la capota abierta, creando una banda sonora adictiva que te incita a explorar sus límites. Su corta batalla y su chasis deportivo lo convierten en un juguete increíblemente ágil en carreteras de curvas, respondiendo con una inmediatez que te hace sentir conectado al asfalto. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.1 segundos se siente mucho más rápida desde su bajo puesto de conducción, y la caja de cambios secuencial, aunque no la más refinada, añade un toque de competición a cada cambio de marcha. Es pura diversión concentrada.

Diseño y estética

Visualmente, el Abarth 500C es una obra de arte. Mantiene la silueta retro y encantadora del Fiat 500, pero la transforma con un traje de atleta. Los parachoques ensanchados, las llantas de 16 pulgadas de diseño específico, el doble escape y los logotipos del escorpión repartidos por la carrocería gritan deportividad desde cada ángulo. La capota de lona, que se desliza eléctricamente, es el toque maestro, ofreciendo la libertad de un descapotable sin sacrificar la rigidez estructural ni el icónico perfil del coche. Es un diseño que enamora, que combina a la perfección la nostalgia con una agresividad contenida y elegante.

Tecnología y características

En una era donde las pantallas dominan, la tecnología del Abarth 500C se centra en lo que realmente importa: la conducción. Su corazón tecnológico es el motor T-Jet, una joya de la ingeniería que ofrece un rendimiento sorprendente para su cilindrada. El chasis cuenta con suspensiones deportivas y frenos de disco sobredimensionados para garantizar un control absoluto. La dirección asistida eléctrica se endurece para ofrecer un mejor tacto a alta velocidad y el cambio secuencial permite un manejo más participativo. No encontrarás grandes sistemas de infoentretenimiento, pero sí una conexión pura y mecánica entre el conductor, la máquina y la carretera.

Competencia

En su lanzamiento, el Abarth 500C se enfrentó a un rival muy claro y con una filosofía similar: el MINI Cooper S Cabrio. Ambos ofrecían un tamaño compacto, un diseño premium con un fuerte componente emocional, la opción de conducir a cielo abierto y un enfoque decididamente deportivo. Mientras el MINI apostaba por una sensación de conducción tipo 'kart' y una calidad de construcción germana, el Abarth contraatacaba con su inconfundible carácter latino, un sonido de escape más embriagador y un diseño italiano que derrocha pasión por los cuatro costados. La elección entre ambos era, y sigue siendo, una cuestión de corazón más que de razón.

Conclusión

El Abarth 500C 1.4 T-Jet 140 CV no es un coche que se elija con la cabeza, sino con el corazón. Es un concentrado de emociones, un antídoto contra el aburrimiento automovilístico. Sacrifica la practicidad en el altar de la diversión, ofreciendo a cambio una experiencia de conducción inolvidable, un diseño que roba miradas y el placer único de sentir el viento y el sol mientras escuchas el petardeo de su escape. Es un capricho maravilloso, una pequeña bomba italiana que te hará sonreír en cada trayecto.