Abarth 595C Competizione 1.4 T-JET 132 kW (180 CV) · 179 CV (2021-2022)

2016
Gasolina
FWD
Manual 5v
Abarth 595 - Vista 1
Abarth 595 - Vista 2
Abarth 595 - Vista 3

Especificaciones y análisis del Abarth 595

Potencia

179CV

Par

250Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

156g/km

0-100 km/h

6.7s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

1165kg

Precio

32,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

185 L

Depósito

35 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito35 L
Maletero185 L

Análisis detallado del Abarth 595C Competizione 1.4 T-JET 132 kW (180 CV) · 179 CV (2021-2022)

Descripción general

El Abarth 595C Competizione no es simplemente un coche, es una declaración de intenciones. Un pequeño escorpión italiano con un veneno de 180 caballos, diseñado para inyectar pura adrenalina en cada trayecto. Olvida la practicidad y el confort; este coche nace de la pasión por la conducción deportiva, una joya compacta que ruge con el alma de un superdeportivo y te invita a sentir la carretera a cielo abierto.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es un asalto a los sentidos. El estruendo del escape Record Monza al arrancar te eriza la piel, un sonido ronco y adictivo que se convierte en tu banda sonora. Cada aceleración te pega al asiento Sabelt de competición, con el silbido del turbo acompañando una entrega de potencia brutal y sin filtros. Su chasis rígido y su corta batalla lo convierten en un kart para adultos, transmitiendo cada imperfección del asfalto y respondiendo con una agilidad felina a cada giro del volante. La caja de cambios manual de cinco velocidades te hace partícipe de una experiencia mecánica, cruda y visceral, que se magnifica al descapotarlo, sintiendo el viento y el rugido del motor sin barreras.

Diseño y estética

Su estética es tan desafiante como su conducción. Partiendo de la icónica silueta del Fiat 500, Abarth lo transforma en una bestia musculosa con paragolpes ensanchados, llantas de 17 pulgadas que apenas caben en los pasos de rueda y detalles en gris asfalto que gritan 'performance'. No hay sutileza, solo agresividad y carácter. Por dentro, el ambiente de carreras continúa con un volante deportivo, pedales de aluminio y un manómetro del turbo que preside el salpicadero, recordándote constantemente el potencial que tienes bajo el pie derecho. Es un diseño que no pide permiso, simplemente impone su presencia.

Tecnología y características

La tecnología en el 595C Competizione está al servicio exclusivo del rendimiento. El corazón es el motor 1.4 T-JET, una obra de ingeniería afinada para entregar 180 CV de pura furia. El verdadero despliegue tecnológico se encuentra en su chasis: amortiguadores Koni FSD, frenos Brembo de alto rendimiento con discos delanteros ventilados y un diferencial autoblocante mecánico opcional para devorar las curvas. El sistema de infoentretenimiento Uconnect cumple su función, pero pasa a un segundo plano. Aquí, la tecnología que importa es la que te conecta con el asfalto y te hace sonreír en cada curva.

Competencia

Encontrar un rival directo es complicado por su singularidad. Podríamos compararlo con pequeños deportivos como el Ford Fiesta ST o el MINI John Cooper Works, que ofrecen potencias similares y un enfoque deportivo. Sin embargo, ninguno posee el carácter italiano, el sonido embriagador ni la opción de una carrocería cabrio tan carismática. Mientras sus competidores pueden ser más refinados o prácticos para el día a día, el Abarth juega en su propia liga, la de las emociones puras y el estilo inconfundible. Es una elección más pasional que racional.

Conclusión

El Abarth 595C Competizione es un capricho maravilloso, un antídoto contra el aburrimiento automovilístico. Es ruidoso, firme e impráctico, y precisamente ahí reside su encanto. No es un coche para cualquiera; es para quien valora la emoción por encima de la lógica, para quien busca una conexión auténtica con la máquina y la carretera. Es una experiencia de conducción concentrada, un pequeño demonio que te recompensa con dosis masivas de diversión y te recuerda por qué amamos conducir. Un futuro clásico que celebra la esencia más pura del automovilismo deportivo.