Abarth F595 1.4 T-JET 121 kW (165 CV) · 165 CV (2021-2022)

2016
Gasolina
FWD
Manual 5v
Abarth 595 - Vista 1
Abarth 595 - Vista 2
Abarth 595 - Vista 3
Abarth 595 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Abarth 595

Potencia

165CV

Par

230Nm

Consumo

6.7l/100

Emisiones

153g/km

0-100 km/h

7.3s

Vel. Máx.

218km/h

Peso

1110kg

Precio

25,600

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

185 L

Depósito

35 L

Potencia

121 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima165 CV / 121 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito35 L
Maletero185 L

Análisis detallado del Abarth F595 1.4 T-JET 121 kW (165 CV) · 165 CV (2021-2022)

Descripción general

El Abarth 595 F595 no es simplemente un coche, es una declaración de intenciones. Encarnando el espíritu rebelde y la pasión por la competición de Carlo Abarth, este pequeño escorpión de 165 CV transforma el icónico diseño del Fiat 500 en una máquina de pura adrenalina. Es un vehículo nacido para emocionar, un juguete para adultos que prioriza la conexión visceral entre el conductor, la máquina y el asfalto por encima de cualquier otra cosa.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 595 F595 es una inyección de cafeína directa al corazón. El motor 1.4 T-JET ruge con una furia inesperada para su tamaño, empujando con contundencia a partir de las 3000 rpm mientras el turbo silba una melodía adictiva. Su chasis rígido y su corta batalla te hacen sentir cada textura de la carretera, comunicando todo lo que sucede bajo las ruedas con una honestidad brutal. La dirección es rápida y directa, y cada cambio de la caja manual de 5 velocidades es un acto mecánico y gratificante. Acelerar de 0 a 100 km/h en 7.3 segundos en un coche tan ligero se siente como un auténtico cohete, una experiencia intensa y absorbente que te hace sonreír en cada curva.

Diseño y estética

Su estética es inconfundible y agresiva. Partiendo de una silueta amigable, Abarth ha añadido músculo y carácter con paragolpes ensanchados, llantas de 17 pulgadas que llenan los pasos de rueda y, por supuesto, el legendario escorpión presidiendo cada ángulo. No es un coche discreto; su diseño grita 'rendimiento' desde la doble salida de escape vertical hasta las tomas de aire funcionales. Por dentro, el ambiente es igualmente deportivo, con un puesto de conducción bajo y enfocado que te abraza, recordándote constantemente que estás en un coche especial, diseñado para el puro placer de conducir.

Tecnología y características

La tecnología en el Abarth 595 está al servicio de las prestaciones, no de las distracciones. El corazón es su motor 1.4 T-JET con turbo Garrett, una joya de la ingeniería que ofrece un rendimiento explosivo. El chasis se apoya en una suspensión delantera McPherson y una trasera de eje torsional, ambas con una puesta a punto específica y firme para maximizar la agilidad. Los frenos de disco ventilados de 284 mm en el eje delantero aseguran una frenada potente y resistente. Es una tecnología analógica y mecánica, diseñada para sentir y no para ser asistido, una filosofía que se refuerza con la ausencia de sistemas como el Start-Stop.

Competencia

En el exclusivo club de los pequeños deportivos, el Abarth 595 F595 se enfrenta a rivales como el Ford Fiesta ST o el Hyundai i20 N. Mientras que sus competidores pueden ofrecer más espacio, tecnología de confort o un comportamiento más pulido y eficaz en el límite, ninguno puede igualar el carácter desbordante y la experiencia sonora del Abarth. Elegir el 595 es una decisión pasional; es optar por el alma y la personalidad de un coche de carreras italiano en formato de bolsillo, renunciando a la practicidad a cambio de una dosis diaria de emoción pura.

Conclusión

El Abarth 595 F595 es un coche imperfecto y maravilloso. Es ruidoso, rígido e impractical para el día a día de una familia. Sin embargo, para el entusiasta que busca una conexión auténtica y una experiencia de conducción llena de carácter, es simplemente insuperable. Es uno de los últimos reductos de la diversión analógica, un vehículo que te obliga a involucrarte y que te recompensa con sensaciones que los coches modernos han olvidado. No es un medio de transporte, es un generador de felicidad con cuatro ruedas.