Alfa Romeo 147 3.2 GTA · 250 CV (2003-2006)

2001
Gasolina
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 147 - Vista 1
Alfa Romeo 147 - Vista 2
Alfa Romeo 147 - Vista 3
Alfa Romeo 147 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 147

Potencia

250CV

Par

300Nm

Consumo

12.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

246km/h

Peso

1435kg

Precio

32,082

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

280 L

Depósito

63 L

Potencia

184 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima250 CV / 184 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero280 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 147 3.2 GTA · 250 CV (2003-2006)

Descripción general

El Alfa Romeo 147 GTA no es un compacto más; es la máxima expresión de la deportividad y la pasión de Alfa Romeo en un frasco pequeño. Lanzado a principios de los 2000, este coche se convirtió instantáneamente en un objeto de deseo, no solo por su estética agresiva, sino por esconder bajo el capó una de las joyas de la ingeniería italiana: el legendario motor V6 'Busso'. Es un coche nacido para emocionar, un testamento de una era en la que el carácter y el alma del motor lo eran todo.

Experiencia de conducción

Conducir un 147 GTA es una experiencia visceral que inunda los sentidos. El protagonista absoluto es el motor V6 de 3.2 litros, cuyo sonido es una melodía mecánica adictiva, desde el grave ronroneo al ralentí hasta el aullido operístico al acercarse a las 6200 rpm. Los 250 caballos se desatan con una furia lineal y contundente sobre el eje delantero, exigiendo respeto y manos firmes en el volante. La dirección es rápida y comunicativa, y aunque su chasis lucha por digerir tanto par, cada curva se convierte en un desafío emocionante. No es el más eficaz, pero sí uno de los coches más gratificantes y con más alma que se pueden conducir.

Diseño y estética

El diseño del 147 GTA es una obra de arte llevada a su máxima expresión. Mantiene la elegancia del 147 original pero la viste con un traje de atleta. Los pasos de rueda ensanchados, los paragolpes específicos con grandes tomas de aire y el doble escape trasero anuncian sin tapujos su potencial. Las icónicas llantas de 17 pulgadas, con su diseño de 'marcador de teléfono', son la guinda de un conjunto que, incluso hoy, gira cabezas. Es un coche que combina la belleza italiana con una agresividad contenida, un equilibrio perfecto que lo convierte en un clásico atemporal.

Tecnología y características

Tecnológicamente, el 147 GTA es un hijo de su tiempo, donde la ingeniería mecánica primaba sobre la electrónica. Su corazón, el V6 Busso de 24 válvulas, es una obra maestra de la ingeniería clásica, sin sobrealimentación y con una entrega de potencia pura. El chasis fue revisado a conciencia, con una suspensión delantera de paralelogramo deformable y una trasera McPherson, buscando un compromiso entre agilidad y control. Los frenos estaban a la altura para detener sus 1435 kg. Carece de las ayudas a la conducción modernas, ofreciendo una experiencia de conducción pura y sin filtros, donde la habilidad del piloto es clave.

Competencia

En su época, el 147 GTA se enfrentó a una competencia feroz en el segmento de los compactos deportivos. Su rival más directo fue, sin duda, el Volkswagen Golf R32, que ofrecía una filosofía similar con su propio motor V6 pero con la ventaja de la tracción total. Mientras el Golf era la personificación de la eficacia y la solidez alemana, el Alfa era la pasión, el sonido y el diseño italiano. Otros contendientes como el primer Ford Focus RS o el SEAT León Cupra R apostaban por motores turbo de cuatro cilindros, ofreciendo sensaciones diferentes, más explosivas pero quizás con menos encanto melódico.

Conclusión

El Alfa Romeo 147 GTA es mucho más que un simple coche rápido. Es una celebración del automóvil pasional, una máquina con un corazón V6 que late con fuerza y canta una de las mejores sinfonías del mundo del motor. No es el más rápido en un circuito ni el más fácil de llevar al límite, pero su carácter, su belleza y las sensaciones que transmite lo elevan a la categoría de leyenda. Es un coche para puristas, una joya que representa el fin de una era y que hoy se valora como el clásico moderno que siempre estuvo destinado a ser. Una compra con el corazón, no con la cabeza.