Alfa Romeo 147 3p 1.9 JTDm 170 CV Q2 Ducati Corse (2008)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 147 - Vista 1
Alfa Romeo 147 - Vista 2
Alfa Romeo 147 - Vista 3
Alfa Romeo 147 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 147

Potencia

170CV

Par

305Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

157g/km

0-100 km/h

8s

Vel. Máx.

215km/h

Peso

-kg

Precio

25,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

292 L

Depósito

60 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo305 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero292 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 147 3p 1.9 JTDm 170 CV Q2 Ducati Corse (2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 147 Q2 Ducati Corse no es simplemente un coche, es la materialización de una pasión compartida entre dos leyendas italianas. Lanzado en 2008, esta edición especial fusiona el alma deportiva de Alfa Romeo con el espíritu de competición de Ducati, creando un compacto diésel que late con la fuerza de un corazón de carreras. Es una declaración de intenciones, un objeto de deseo para quienes entienden que la conducción es, ante todo, una emoción.

Experiencia de conducción

Al volante, las sensaciones son puras y viscerales. El motor 1.9 JTDm de 170 CV empuja con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas, gracias a sus 305 Nm de par. Pero la verdadera magia reside en el diferencial autoblocante Q2. En cada curva, sientes cómo el coche se aferra al asfalto, permitiéndote acelerar antes y con una confianza total, eliminando el subviraje y transformando la conducción en una danza precisa y adictiva. El cambio manual de seis velocidades, de tacto mecánico, te conecta directamente con la máquina, mientras que la suspensión firme comunica cada detalle de la carretera. Es un coche que te pide ser conducido, que te recompensa con una experiencia intensa y genuinamente deportiva.

Diseño y estética

El diseño del Alfa 147, una obra maestra de Walter de'Silva, alcanza su máxima expresión en esta versión. La carrocería de 3 puertas acentúa su perfil afilado y dinámico. Detalles exclusivos como las imponentes llantas de 18 pulgadas, las pinzas de freno rojas y los emblemas 'Ducati Corse' lo distinguen al instante. El color Rojo Giulietta, aunque no el único, es el que mejor encarna su espíritu. Por dentro, el ambiente es un cockpit de carreras: asientos deportivos con costuras rojas, pedalier de aluminio y un cuadro de instrumentos que te invita a buscar el límite. Cada elemento está pensado para envolver al conductor en una atmósfera de exclusividad y pasión por el motor.

Tecnología y características

Más allá de la electrónica de confort de la época, la tecnología de este Alfa 147 se centra en la pureza de la conducción. La joya de la corona es el diferencial mecánico Torsen Q2, una solución de ingeniería brillante que mejora la tracción y el comportamiento dinámico de forma activa, sin la intervención a menudo artificial de los controles electrónicos. El motor JTDm, con su inyección common-rail, turbo de geometría variable e intercooler, era un prodigio de la tecnología diésel, capaz de ofrecer un rendimiento excepcional con un consumo contenido para su potencia. Es la tecnología al servicio de la emoción, no un filtro de la misma.

Competencia

En su momento, este Alfa Romeo se enfrentó a los titanes alemanes del segmento de los compactos deportivos diésel. Rivales como el BMW 120d, el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD ofrecían una gran calidad y eficiencia, pero a menudo con un carácter más sobrio y predecible. El 147 Ducati Corse jugaba en otra liga, la de la pasión. Ofrecía un diseño con alma, un sonido con carácter y, sobre todo, una experiencia de conducción más implicada y emocionante gracias al diferencial Q2, convirtiéndose en la alternativa para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte.

Conclusión

El Alfa Romeo 147 Q2 Ducati Corse es una pieza de colección, un futuro clásico que celebra lo mejor de la ingeniería italiana. Es un coche que se elige con el corazón, un capricho para puristas que valoran la conexión mecánica y la emoción por encima de la practicidad. Representa una época dorada en la que un coche diésel podía ser excitante y bello a partes iguales. Poseer uno no es tener un coche, es custodiar un pedazo de historia del automovilismo, una máquina que te hará sonreír en cada trayecto y girar la cabeza para admirarla una última vez después de aparcar.