Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 147
Potencia
150CV
Par
181Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
211g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
1325kg
Precio
24,650€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 3 puertas
292 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Alfa Romeo 147 3p 2.0 TS Sport 150 cv Selespeed (2006-2008)
Descripción general
El Alfa Romeo 147 2.0 TS Selespeed no es simplemente un coche; es una declaración de principios, un pedazo de la historia automotriz italiana que puedes sentir y conducir. En una época dominada por la sobriedad germana, Alfa Romeo ofreció un compacto que priorizaba la pasión, el diseño y el 'Cuore Sportivo'. Este modelo, con su motor Twin Spark y su carrocería de 3 puertas, representa la esencia de la marca: belleza en movimiento y una conexión visceral entre el conductor y la máquina.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 147 es una experiencia que despierta los sentidos. El motor 2.0 Twin Spark de 150 CV pide ser llevado a altas revoluciones, y es ahí donde su melodía se vuelve adictiva, un sonido mecánico y puro que ya no se encuentra. La dirección es increíblemente directa y comunicativa, transmitiendo cada detalle del asfalto. Gracias a una sofisticada suspensión delantera de paralelogramo deformable, el coche entra en las curvas con una agilidad y precisión sorprendentes. El cambio Selespeed, con sus levas tras el volante, añade un toque de dramatismo; aunque puede ser brusco en modo automático, en manual ofrece una conexión directa y emocionante con la mecánica, haciendo de cada cambio de marcha un evento.
Diseño y estética
Diseñado por el maestro Walter de'Silva, el Alfa 147 es una escultura sobre ruedas. Su frontal, con el icónico 'Scudetto' partiendo el paragolpes, es agresivo y elegante a partes iguales. La línea lateral de la versión de 3 puertas es limpia y musculosa, acentuando su carácter deportivo. Por dentro, el flechazo continúa. El puesto de conducción te abraza, con los relojes hundidos en profundos túneles y una instrumentación orientada hacia el piloto. No es el interior más espacioso ni el de mayor calidad percibida, pero cada detalle está pensado para enamorar y hacerte sentir especial, como solo los italianos saben hacer.
Tecnología y características
Más allá de su belleza, el 147 escondía soluciones de ingeniería notables para su tiempo. El corazón de todo, el motor Twin Spark, utilizaba dos bujías por cilindro para optimizar la combustión y el rendimiento, una seña de identidad de Alfa. La caja de cambios Selespeed era tecnología derivada de la competición, un sistema manual robotizado que buscaba ofrecer la emoción de un F1 en un coche de calle. Sin embargo, la verdadera joya técnica era su chasis, especialmente la suspensión delantera de doble horquilla, una arquitectura reservada a coches de segmentos superiores que le confería un comportamiento dinámico excepcional. En conectividad y ayudas a la conducción, era un coche de su época, pero su verdadera tecnología estaba al servicio del placer de conducir.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos premium, el Alfa 147 se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf GTI, el BMW Serie 1 y el Audi A3. Mientras sus rivales alemanes jugaban las cartas de la perfección técnica, la calidad de acabados o la propulsión trasera, el Alfa ofrecía un alma diferente. No era el más rápido en línea recta ni el más práctico, pero ninguno podía competir con su carisma y su capacidad para generar emociones. Elegir un 147 frente a un Golf o un A3 era una decisión tomada con el corazón, una apuesta por el estilo y la pasión por encima de la fría lógica de los números.
Conclusión
El Alfa Romeo 147 2.0 TS Selespeed es un coche imperfectamente perfecto. Es exigente, requiere atención y cariño, y su cambio Selespeed puede ser un amor o un odio. Sin embargo, lo que te devuelve a cambio es incalculable: una experiencia de conducción auténtica, un diseño que sigue girando cabezas y la sensación de estar al volante de algo con alma. No es un coche para cualquiera, es para quien entiende que la conducción puede ser un arte y que las pequeñas imperfecciones son, a menudo, las que forjan el carácter. Un futuro clásico que representa una era dorada del automovilismo pasional.




