Alfa Romeo 156 3.2 GTA 24V 6M · 250 CV (2002-2005)

2002
Gasolina
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 156 - Vista 1
Alfa Romeo 156 - Vista 2
Alfa Romeo 156 - Vista 3
Alfa Romeo 156 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 156

Potencia

250CV

Par

300Nm

Consumo

12.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1485kg

Precio

42,207

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

378 L

Depósito

63 L

Potencia

184 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima250 CV / 184 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero378 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 156 3.2 GTA 24V 6M · 250 CV (2002-2005)

Descripción general

El Alfa Romeo 156 GTA no es simplemente una berlina deportiva; es la encarnación del 'Cuore Sportivo' de la marca milanesa. Lanzado en 2002, representó la culminación de un modelo aclamado, dotándolo de un alma salvaje y un rendimiento excepcional. Bajo su capó late una de las joyas de la ingeniería italiana, el legendario motor V6 'Busso' de 3.2 litros, una obra de arte mecánica que define por completo la experiencia de conducción y eleva al 156 a la categoría de mito.

Experiencia de conducción

Conducir un 156 GTA es una sinfonía de sensaciones puras y mecánicas. El protagonista absoluto es el motor V6, que empuja con una contundencia adictiva desde bajas vueltas hasta el corte de inyección a 6200 rpm, emitiendo un aullido metálico que eriza la piel. La dirección, rápida y precisa, comunica cada detalle del asfalto, mientras que el chasis, a pesar de la tracción delantera, se muestra ágil y sorprendentemente eficaz. Cada cambio de marcha con su caja manual de 6 velocidades es un acto deliberado y gratificante, una conexión directa entre hombre y máquina que los coches modernos rara vez ofrecen.

Diseño y estética

El diseño del 156, obra maestra de Walter de'Silva, alcanza su máxima expresión en la versión GTA. Sin perder un ápice de su elegancia original, con sus manillas traseras ocultas y su perfil afilado, el GTA añade una dosis de agresividad perfectamente integrada. Los paragolpes específicos, las aletas ensanchadas para acoger las llantas de 17 pulgadas de diseño 'telefónico' y la doble salida de escape anuncian su potencial sin estridencias. Es un equilibrio perfecto entre la belleza de una berlina italiana y la musculatura de un deportivo de pura cepa.

Tecnología y características

La tecnología del 156 GTA reside en su exquisita ingeniería mecánica, no en pantallas digitales. El corazón es su motor V6 de 3.2 litros, construido íntegramente en aluminio y con 24 válvulas, una pieza de orfebrería. El chasis destaca por una suspensión delantera de paralelogramo deformable, una solución sofisticada y costosa, más propia de la competición, que garantiza un control superior de la rueda. El sistema de frenos, con generosos discos ventilados de 305 mm en el eje delantero, asegura una capacidad de detención a la altura de sus 250 caballos de potencia.

Competencia

En su época, el Alfa Romeo 156 GTA se enfrentó a una competencia formidable, principalmente alemana. Rivales como el BMW 330i E46 ofrecían un equilibrio y una tracción trasera muy eficaces, mientras que el Audi S4 B6 apostaba por la seguridad de su tracción total Quattro y la contundencia de su motor V8. Sin embargo, ninguno de sus contemporáneos podía igualar el carisma, la banda sonora y el alma pasional que desprendía la berlina italiana, convirtiéndola en una elección más emocional que racional.

Conclusión

El Alfa Romeo 156 GTA es mucho más que un coche rápido; es una experiencia visceral, un homenaje a una era en la que la emoción y el carácter del motor definían un deportivo. No es el más eficaz ni el más práctico, y su consumo de 12.1 l/100km es un recordatorio de su sedienta naturaleza. Sin embargo, su diseño atemporal, el sonido celestial de su V6 Busso y la conexión que ofrece al conductor lo convierten en un objeto de deseo y un clásico moderno instantáneo. Es un coche que se compra con el corazón, una joya destinada a ser preservada y disfrutada.