Alfa Romeo 156 2.4 JTD 20V 175 CV Distinctive (2003-2005)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 156 - Vista 1
Alfa Romeo 156 - Vista 2
Alfa Romeo 156 - Vista 3
Alfa Romeo 156 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 156

Potencia

175CV

Par

385Nm

Consumo

6.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

1460kg

Precio

31,157

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

378 L

Depósito

63 L

Potencia

129 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima175 CV / 129 kW
Par máximo385 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero378 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 156 2.4 JTD 20V 175 CV Distinctive (2003-2005)

Descripción general

El Alfa Romeo 156 no es solo una berlina, es una declaración de principios. En su versión de 2003, con el rediseño de Giugiaro y el corazón del motor 2.4 JTD de 175 CV, representa la culminación de una era donde el diseño italiano y la pasión por la conducción podían encontrarse en un coche para el día a día. Es la encarnación del 'Cuore Sportivo' en un formato diésel que sorprendió a propios y extraños.

Experiencia de conducción

Conducir este 156 es una experiencia que inunda los sentidos. El motor de cinco cilindros no solo empuja con una fuerza contundente de 385 Nm desde muy bajas vueltas, sino que emite una melodía grave y adictiva, muy alejada del traqueteo habitual de los diésel de su época. Su chasis, con una sofisticada suspensión delantera de paralelogramo deformable, se aferra al asfalto con una agilidad y precisión que invitan a enlazar curvas. La dirección es rápida y comunicativa, y el cambio manual de seis velocidades te hace partícipe de una danza mecánica que convierte cada trayecto en un placer.

Diseño y estética

La belleza del Alfa 156 es atemporal y profundamente emocional. El rediseño de Giugiaro le otorgó una mirada más afilada y un 'scudetto' más imponente que acentúa su carácter deportivo. Detalles como las manillas de las puertas traseras ocultas en el pilar C crean la ilusión de estar ante un coupé, una genialidad que fusiona elegancia y deportividad. Por dentro, el ambiente es puramente Alfa: la instrumentación orientada al conductor, alojada en profundos relojes, y una postura de conducción baja te sumergen en una atmósfera de coche de carreras. Es un habitáculo que no solo te transporta, sino que te inspira.

Tecnología y características

Bajo su escultural capó, el 156 escondía una joya de la ingeniería diésel. El motor 2.4 JTD de 20 válvulas fue pionero en la tecnología Multijet de segunda generación, ofreciendo una entrega de potencia suave y vigorosa gracias a su turbo de geometría variable e intercooler. Esta mecánica no solo entregaba 175 caballos, sino que lo hacía con una eficiencia notable para su tiempo. A nivel de chasis, su esquema de suspensiones era más propio de un deportivo de alta gama que de una berlina de su segmento, una apuesta técnica que se traducía directamente en un comportamiento dinámico superior.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad alemana, el Alfa 156 era el rebelde con causa. Se enfrentaba sin complejos a gigantes como el BMW Serie 3, el Audi A4 o el Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales apostaban por la perfección racional y la calidad de construcción, el Alfa ofrecía un alma diferente. Era la alternativa pasional, el coche que se elegía no solo con la cabeza, sino principalmente con el corazón, gracias a un diseño que enamoraba y una dinámica que convencía a los más puristas.

Conclusión

El Alfa Romeo 156 2.4 JTD es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche que desafió las convenciones, demostrando que un motor diésel podía ser emocionante y que una berlina familiar podía tener el alma de un deportivo. Su equilibrio entre belleza, prestaciones y sensaciones lo convierte en un vehículo inolvidable y un futuro clásico. No es el coche más práctico ni el más espacioso, pero es, sin duda, uno de los que más te hará sentir vivo al volante, un verdadero tributo a la pasión por el automóvil.