Alfa Romeo 156 Sportwagon Q4 1.9 JTD 150 CV Distinctive (2004-2005)

2003
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Alfa Romeo 156 - Vista 1
Alfa Romeo 156 - Vista 2
Alfa Romeo 156 - Vista 3
Alfa Romeo 156 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 156

Potencia

150CV

Par

305Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.2s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1510kg

Precio

30,703

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

360 L

Depósito

50 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo305 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero360 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 156 Sportwagon Q4 1.9 JTD 150 CV Distinctive (2004-2005)

Descripción general

El Alfa Romeo 156 Sportwagon Q4 es la encarnación de una idea audaz: combinar la practicidad de una carrocería familiar, la eficiencia de un motor diésel JTD de 150 caballos y la seguridad de la tracción total Q4. Lanzado en una época donde estas combinaciones no eran comunes, este modelo representa el corazón deportivo de Alfa Romeo, vestido con un traje elegante y versátil, prometiendo emociones sin renunciar a la lógica.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 156 Sportwagon Q4 es redescubrir el placer de conducir. El motor JTD de 150 CV empuja con una fuerza contundente desde bajas vueltas, gracias a sus 305 Nm de par, y se estira con una alegría poco común en un diésel. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te conecta directamente con la mecánica. Pero la verdadera magia reside en el chasis y la tracción Q4. El coche se inscribe en las curvas con una agilidad y una precisión que te hacen olvidar que conduces un familiar, transmitiendo una confianza absoluta y una sensación de control que enamora en cada giro.

Diseño y estética

El diseño del Alfa Romeo 156, obra maestra de Walter de'Silva, es pura emoción hecha metal. Incluso en su formato familiar Sportwagon, no pierde un ápice de la sensualidad y deportividad de la berlina. La línea es fluida, musculosa y elegante, con detalles que marcan la diferencia como las manillas de las puertas traseras ocultas en el pilar C, que le otorgan un perfil de coupé. El frontal, con el clásico 'scudetto', es una declaración de intenciones inconfundible. Es un coche que, incluso décadas después, sigue girando cabezas y despertando pasiones.

Tecnología y características

En su momento, el 156 Q4 era un concentrado de tecnología al servicio de la conducción. El motor 1.9 JTD fue uno de los pioneros en la tecnología Multijet, ofreciendo un rendimiento y refinamiento superiores. Sin embargo, la joya de la corona es el sistema de tracción total Q4. Basado en un diferencial central Torsen, es capaz de distribuir el par de forma variable para mantener el carácter dinámico de un Alfa Romeo, pero garantizando la motricidad cuando la adherencia se compromete. Esto, combinado con una sofisticada suspensión delantera de paralelogramo deformable, lo convertía en una referencia tecnológica en su segmento.

Competencia

En el competitivo mercado de las berlinas familiares premium, el 156 Sportwagon Q4 se enfrentaba a titanes alemanes como el Audi A4 Avant quattro y el BMW Serie 3 Touring xDrive. Mientras que los alemanes ofrecían una calidad de construcción percibida superior, el Alfa Romeo contraatacaba con un diseño mucho más pasional, un comportamiento dinámico más ágil y emocionante, y un alma que sus competidores, más sobrios y calculados, no podían replicar. Siempre jugó en su propia liga, la de las emociones.

Conclusión

El Alfa Romeo 156 Sportwagon Q4 1.9 JTD es mucho más que un simple coche familiar diésel. Es una declaración de principios para quien se niega a renunciar a la pasión y al estilo. Ofrece una combinación casi única de diseño arrebatador, un comportamiento dinámico excepcional y la sensatez de un motor solvente. No es el más espacioso ni el más práctico, pero cada kilómetro a su volante es una recompensa, un recordatorio de que un coche puede y debe ser una fuente de alegría. Una joya para entendidos y un clásico en ciernes.