Alfa Romeo 156 Sportwagon 2.0 JTS 165 CV Distinctive Selespeed (2003-2005)

2003
Gasolina
FWD
Automático 5v
Alfa Romeo 156 - Vista 1
Alfa Romeo 156 - Vista 2
Alfa Romeo 156 - Vista 3
Alfa Romeo 156 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 156

Potencia

166CV

Par

206Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1410kg

Precio

29,952

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

360 L

Depósito

63 L

Potencia

122 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima166 CV / 122 kW
Par máximo206 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero360 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 156 Sportwagon 2.0 JTS 165 CV Distinctive Selespeed (2003-2005)

Descripción general

El Alfa Romeo 156 Sportwagon no es simplemente un coche familiar; es una declaración de principios, la materialización del 'cuore sportivo' italiano en un formato versátil. Lanzado en 2003, este modelo con el motor 2.0 JTS de 166 caballos y el cambio Selespeed representa la culminación de una era, uniendo un diseño que enamora a primera vista con la promesa de una conducción apasionante, desafiando la idea de que la practicidad debe ser aburrida.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 156 JTS es una experiencia sensorial. El motor de inyección directa sube de vueltas con una alegría contagiosa, emitiendo una melodía mecánica que eriza la piel, especialmente por encima de las 4000 rpm. Su chasis, con una sofisticada suspensión delantera de paralelogramo deformable, se comunica directamente con tus manos a través de una dirección rápida y precisa. Cada curva se convierte en una invitación a sentir el asfalto, a trazar con una confianza que pocos familiares de su época podían ofrecer. El cambio Selespeed, con sus levas tras el volante, te hace sentir como un piloto, exigiendo anticipación pero recompensando con cambios rápidos y una conexión hombre-máquina que se ha perdido en los coches modernos.

Diseño y estética

La obra maestra de Walter de'Silva sigue siendo, décadas después, un icono de belleza automotriz. El 156 Sportwagon es pura escultura italiana en movimiento. Su frontal afilado, dominado por el 'scudetto' de Alfa, fluye hacia una silueta elegante y musculosa, donde el truco de las manillas traseras ocultas le confiere un perfil de coupé. Por dentro, el ambiente es igualmente especial. El salpicadero orientado al conductor, con los dos grandes relojes de instrumentación hundidos, te abraza y te recuerda que este no es un coche cualquiera; es un Alfa Romeo, diseñado por y para el placer de conducir.

Tecnología y características

Más allá de su belleza, el 156 Sportwagon 2.0 JTS era un coche tecnológicamente avanzado para su tiempo. Su motor fue uno de los primeros gasolina de producción en masa en adoptar la inyección directa, una tecnología que buscaba optimizar la potencia y el consumo. El cambio Selespeed, derivado directamente de la competición, era un sistema robotizado que ofrecía una alternativa deportiva a las cajas automáticas convencionales. Pero la verdadera joya era su chasis, con una suspensión delantera de doble triángulo que era más propia de un deportivo de alta gama que de una berlina familiar, siendo la clave de su comportamiento dinámico excepcional.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad alemana, el Alfa 156 Sportwagon era el contendiente pasional. Se enfrentaba directamente al BMW Serie 3 Touring, el rey de la dinámica; al Audi A4 Avant, con su impecable calidad interior y su tracción Quattro; y al Mercedes-Benz Clase C Estate, el estandarte del confort. Frente a ellos, el Alfa no competía en espacio interior o en la perfección milimétrica de sus ajustes, sino que ofrecía algo que sus rivales no podían igualar: alma, carácter y un diseño que convertía cada viaje en una ocasión especial.

Conclusión

El Alfa Romeo 156 Sportwagon 2.0 JTS Selespeed es un coche que se elige con el corazón. Es la prueba de que se puede tener un coche práctico para el día a día sin renunciar a la emoción, al estilo y a una experiencia de conducción verdaderamente gratificante. No es el coche más fiable ni el más espacioso, y su cambio Selespeed requiere un periodo de adaptación, pero las sensaciones que transmite y la belleza de sus líneas lo convierten en un clásico moderno. Es un coche para quien entiende que la conducción es mucho más que ir del punto A al punto B.