Alfa Romeo 159 1.8 TBi 200 CV Sport Plus (2010-2012)

2006
Gasolina
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

200CV

Par

320Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

7.7s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1505kg

Precio

29,860

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

405 L

Depósito

70 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 1.8 TBi 200 CV Sport Plus (2010-2012)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 no es simplemente una berlina; es una declaración de principios. En un mundo dominado por la lógica alemana, el 159 irrumpe con el alma y la pasión de Italia. Esta versión, equipada con el motor 1.8 TBi de 200 caballos, representa la culminación de su linaje, ofreciendo un rendimiento emocionante envuelto en una de las carrocerías más bellas de su tiempo. Es un coche que se elige con el corazón, un refugio para quienes entienden la conducción como un arte y no solo como un desplazamiento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 TBi es una experiencia visceral. El motor turbo empuja con contundencia desde bajas vueltas, entregando sus 320 Nm de par de forma lineal y adictiva, acompañado de un sonido que enamora. La aceleración es enérgica, pegándote al asiento mientras la aguja sube con alegría. Pero donde realmente brilla es en las curvas. Su chasis, con una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, ofrece una precisión y un aplomo extraordinarios. La dirección es rápida y comunicativa, permitiéndote sentir cada matiz del asfalto y trazar las curvas con una confianza que pocos sedanes de tracción delantera pueden igualar.

Diseño y estética

Diseñado por Giorgetto Giugiaro, el Alfa 159 es una escultura en movimiento. Su frontal es inolvidable, con la icónica calandra triangular flanqueada por esa mirada agresiva de seis faros. La línea de cintura alta y las proporciones musculosas le confieren una presencia imponente y elegante a la vez. Cada ángulo revela un detalle, una curva pensada para seducir. El interior continúa esa promesa, con una cabina orientada al conductor, relojes hundidos en sus esferas y un ambiente que mezcla deportividad y artesanía italiana. Sentarse dentro es sentirse especial.

Tecnología y características

Bajo su piel de diseño, el 159 TBi esconde una ingeniería notable para su época. El corazón es su motor de 1.742 cc con inyección directa de gasolina y turbocompresor, una joya que buscaba ofrecer la potencia de un V6 con la eficiencia de un cuatro cilindros. Más allá del motor, su proeza tecnológica reside en el chasis. La arquitectura de suspensiones de doble paralelogramo, heredada de la competición, era un lujo técnico que garantizaba un comportamiento dinámico superior, controlando los movimientos de la carrocería con una maestría que convertía cada viaje en un placer.

Competencia

El Alfa Romeo 159 se enfrentó a los titanes del segmento D premium, principalmente el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales alemanes jugaban las cartas de la eficiencia, la tecnología de infoentretenimiento y una fiabilidad percibida como superior, el 159 ofrecía algo que ellos no podían: un alma latina y un diseño que cortaba la respiración. Era la alternativa pasional para quien buscaba diferenciarse, valorando la belleza y las sensaciones puras por encima de todo.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 1.8 TBi es mucho más que un coche; es una experiencia, un pedazo de la historia del automovilismo italiano. No es el coche más práctico ni el más eficiente, pero todo eso se olvida en el momento en que lo contemplas o enlazas la primera curva. Es una máquina de emociones, un futuro clásico que recompensa a su dueño con una belleza atemporal y un placer de conducción que ya no se encuentra. Poseerlo es un acto de amor por los automóviles, una decisión que se justifica cada vez que giras la llave y sientes su corazón deportivo latir.