Alfa Romeo 159 1.9 JTDm 120 CV Distinctive (2008-2009)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

120CV

Par

280Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

157g/km

0-100 km/h

10.7s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1555kg

Precio

27,970

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

405 L

Depósito

70 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 1.9 JTDm 120 CV Distinctive (2008-2009)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 no es simplemente una berlina; es una declaración de intenciones, una escultura rodante nacida de la pasión italiana. En esta versión con el motor diésel 1.9 JTDm de 120 caballos, se presenta como una opción que busca conquistar tanto la razón como el corazón, ofreciendo un equilibrio entre eficiencia y el inconfundible 'cuore sportivo' de la marca.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 es una experiencia que involucra todos los sentidos. A pesar de su potencia contenida, el generoso par motor de 280 Nm empuja con decisión desde bajas vueltas, invitando a enlazar curvas con una confianza soberbia. Su chasis, con una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, se siente pegado al asfalto, comunicando cada detalle de la carretera a través de una dirección precisa y directa. El cambio manual de seis velocidades es el cómplice perfecto para extraer el carácter de un motor que, aunque diésel, tiene un sonido con personalidad. No es el más rápido, pero sí uno de los que más te hacen sentir piloto.

Diseño y estética

Diseñado por Giorgetto Giugiaro, el Alfa 159 es una obra de arte atemporal. Su frontal, agresivo y magnético, con la icónica calandra triangular y esa mirada penetrante de sus seis faros, es inolvidable. La línea lateral es pura tensión y elegancia, con una cintura alta y proporciones musculosas que le otorgan una presencia imponente. La zaga, limpia y contundente, remata un conjunto que, incluso hoy, sigue girando cabezas y despertando suspiros. Por dentro, el habitáculo te envuelve en un cockpit orientado al conductor, con relojes hundidos en sus capillas y una consola central que respira deportividad y estilo italiano.

Tecnología y características

Bajo su espectacular piel, el 159 albergaba tecnología avanzada para su época. El corazón del coche, el motor 1.9 JTDm, es un ejemplo de la excelencia de Fiat-Alfa Romeo en motorizaciones diésel, utilizando un sistema common-rail para ofrecer una entrega de potencia suave y un consumo muy razonable de 5.9 litros a los cien. Su plataforma, profundamente modificada por Alfa, le dotaba de una rigidez estructural y un esquema de suspensiones dignos de un deportivo, priorizando siempre el comportamiento dinámico y la seguridad activa.

Competencia

En su lanzamiento, el Alfa Romeo 159 se enfrentó a la todopoderosa armada alemana, compuesta por el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales teutones jugaban las cartas de la perfección técnica, la eficiencia y el prestigio de marca, el 159 contraatacaba con un arma irresistible: la belleza y el alma. Era la alternativa pasional, el coche que se compraba con el corazón, ofreciendo un diseño y unas sensaciones de conducción que lo diferenciaban claramente en un segmento muy competido.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 1.9 JTDm es mucho más que una berlina diésel de mediados de los 2000. Es la prueba de que un coche práctico para el día a día puede ser también un objeto de deseo, una fuente de emociones y un placer para la vista. Representa una de las cimas del diseño de Alfa Romeo, un coche con un carácter inmenso que te recompensa con una experiencia de conducción auténtica y te hace sentir especial cada vez que lo miras o lo conduces. Una elección para quien entiende que conducir es, y siempre debería ser, un placer.