Alfa Romeo 159 1.9 JTD Distinctive 120 CV (2005-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

120CV

Par

280Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

157g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

191km/h

Peso

1600kg

Precio

27,200

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

405 L

Depósito

70 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 1.9 JTD Distinctive 120 CV (2005-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 no es solo una berlina; es una declaración de intenciones forjada en Milán. Lanzado en 2006, este modelo con el motor diésel 1.9 JTD de 120 caballos buscaba conquistar corazones en un segmento dominado por la frialdad alemana. Representa la pasión por el automóvil, una promesa de belleza y emoción envuelta en una carrocería que detiene el tiempo y te invita a sentir la carretera de una forma única.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 es una experiencia que va más allá de las cifras. Sus 120 caballos pueden parecer modestos, pero el generoso par de 280 Nm empuja con decisión desde bajas vueltas, haciendo que cada cambio con su precisa caja manual de seis velocidades sea un placer. El chasis es la verdadera joya: su elaborada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes te conecta directamente con el asfalto, ofreciendo una pisada firme y una agilidad que desafía su peso. No es un deportivo radical, sino un gran turismo que devora kilómetros con un aplomo y una elegancia que enamoran, recordándote en cada curva por qué elegiste un Alfa Romeo.

Diseño y estética

Diseñado por Giorgetto Giugiaro, el Alfa Romeo 159 es una obra de arte sobre ruedas. Su frontal, con la mirada penetrante de sus seis faros y el icónico 'scudetto' presidiendo la parrilla, es pura agresividad y elegancia. La línea lateral es musculosa y fluida, culminando en una zaga sólida y bien proporcionada. Dentro, el espectáculo continúa con un habitáculo orientado por y para el conductor. La consola central, girada hacia quien conduce y adornada con tres relojes analógicos, junto con el botón de arranque, crea una atmósfera de cockpit que te hace sentir el protagonista de cada viaje.

Tecnología y características

Bajo su piel de diseño atemporal, el 159 escondía tecnología pensada para el placer de conducir. El motor 1.9 JTD con inyección por conducto común era una referencia en su época por su equilibrio entre rendimiento y consumo. Sin embargo, la verdadera proeza tecnológica residía en su chasis, con un esquema de suspensiones más propio de vehículos de competición que de una berlina de tracción delantera. Aunque su equipamiento de infoentretenimiento no puede compararse con los estándares actuales, su enfoque en la dinámica y la seguridad activa lo situaban como un coche avanzado y profundamente gratificante para su tiempo.

Competencia

El Alfa Romeo 159 se enfrentó a los titanes de la categoría: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras los alemanes jugaban las cartas de la perfección técnica, la eficiencia y un estatus consolidado, el 159 ofrecía un alma diferente. Era la alternativa pasional, el coche para quien buscaba diferenciarse y priorizaba el diseño sublime y una conexión emocional al volante por encima de la practicidad o el valor de reventa. Su lucha no era por ser el mejor en todo, sino por ser el más deseado.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 1.9 JTD de 120 CV es mucho más que un medio de transporte; es una experiencia estética y sensorial. Un coche que se compra con el corazón, perdonando sus pequeñas imperfecciones a cambio de la inmensa satisfacción que produce mirarlo y conducirlo. Representa una época dorada del diseño italiano, una berlina con el espíritu de un coupé que, aún hoy, sigue girando cabezas y despertando pasiones. No era el más rápido ni el más práctico, pero sin duda, era y sigue siendo uno de los más bellos.