Alfa Romeo 159 2.0 JTDm 136 CV Sport Plus (2010-2012)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

136CV

Par

350Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

134g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1565kg

Precio

28,860

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

405 L

Depósito

70 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 2.0 JTDm 136 CV Sport Plus (2010-2012)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 no es simplemente un coche, es una declaración de principios rodante. Heredero del icónico 156, esta berlina italiana llegó para conquistar corazones con un diseño que detiene el tiempo y una promesa de pasión en cada kilómetro. En esta versión con el motor 2.0 JTDm de 136 caballos, el 159 busca el equilibrio perfecto entre la emoción pura de la conducción 'alla italiana' y la sensatez de un diésel eficiente, demostrando que la belleza y la razón pueden, y deben, ir de la mano.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 es una experiencia que trasciende las cifras. El motor JTDm empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 350 Nm de par, invitando a enlazar marchas con su precisa caja manual de seis velocidades. Pero la verdadera magia reside en su chasis. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes te conecta directamente con el asfalto, ofreciendo una agilidad y un aplomo que sus rivales directos soñaban. Cada curva se convierte en una oportunidad para sentir cómo el coche obedece con una lealtad inquebrantable, recordándote que fue creado para ser conducido, no solo para transportarte.

Diseño y estética

Obra maestra de Giorgetto Giugiaro, el diseño del Alfa Romeo 159 es pura emoción esculpida en metal. Su frontal, con la mirada agresiva de sus seis faros y el icónico 'Scudetto', es inconfundible y atemporal. La línea de cintura alta y las proporciones musculosas le confieren una presencia imponente, una elegancia deportiva que sigue girando cabezas a su paso. Por dentro, el flechazo continúa: la consola orientada al conductor, los relojes hundidos en sus profundos túneles y la postura de conducción baja te hacen sentir el centro del universo. No es un habitáculo, es un cockpit diseñado para el puro placer de conducir.

Tecnología y características

Bajo su espectacular carrocería, el 159 escondía una ingeniería notable para su época. El motor 2.0 JTDm con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era un propulsor moderno y eficiente, cumpliendo con la normativa Euro 5. Sin embargo, la joya de la corona tecnológica era su sofisticado esquema de suspensiones, más propio de un deportivo de alta gama que de una berlina familiar. Aunque su sistema de infoentretenimiento no puede competir con las pantallas actuales, su tecnología fundamental estaba centrada en lo que de verdad importa en un Alfa Romeo: un comportamiento dinámico y una seguridad de primer nivel.

Competencia

El Alfa Romeo 159 se adentró en el competitivo territorio de las berlinas medias, un feudo dominado por el trío alemán. Se enfrentó directamente al BMW Serie 3, el referente en dinamismo; al Audi A4, el estandarte de la calidad de acabados y la tecnología; y al Mercedes-Benz Clase C, el rey del confort y el prestigio. Frente a la perfección a veces fría de sus competidores, el 159 jugó la carta de la pasión, el estilo y el alma latina. Era la alternativa para aquellos que no solo querían un gran coche, sino una historia que contar y una emoción que sentir cada día.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche que se compra con el corazón, un icono del diseño italiano que ofrece una experiencia de conducción genuinamente emocionante. Esta versión diésel añade una dosis de racionalidad a una compra puramente pasional, permitiendo disfrutar de su sublime chasis y su belleza arrebatadora sin que el consumo sea una preocupación. Un clásico moderno que representa una forma de entender el automóvil que, lamentablemente, parece estar en extinción. Una joya para quien valora el carácter por encima de todo.