Alfa Romeo 159 2.4 JTDm Selective 200 CV Q-Tronic (2006-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

200CV

Par

400Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

210g/km

0-100 km/h

8.4s

Vel. Máx.

224km/h

Peso

1725kg

Precio

37,250

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

405 L

Depósito

70 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 2.4 JTDm Selective 200 CV Q-Tronic (2006-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 2.4 JTDm es la encarnación del 'Cuore Sportivo' en una berlina diésel. Lanzado en una época dominada por la sobriedad alemana, este coche italiano irrumpió con una propuesta que apelaba directamente al corazón, combinando un diseño arrebatador con la fuerza bruta de su motor de cinco cilindros y 200 caballos. No era solo un medio de transporte, era una declaración de intenciones, una máquina diseñada para sentir y disfrutar cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 2.4 JTDm es una experiencia visceral. El empuje de sus 400 Nm de par desde bajas vueltas te pega al asiento con una contundencia adictiva, acompañado por el bramido característico y único de su motor de 5 cilindros, muy alejado del traqueteo habitual de los diésel. Su chasis, con una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, transmite una confianza absoluta. Se siente pesado y aplomado, pero a la vez ágil y comunicativo en carreteras de curvas, invitándote a explorar sus límites. La caja Q-Tronic, aunque no es la más rápida, permite una conducción relajada en el día a día y responde con solvencia cuando se le exige un ritmo más deportivo.

Diseño y estética

Diseñado por el maestro Giorgetto Giugiaro, el Alfa Romeo 159 es una escultura en movimiento. Su frontal, con la icónica calandra triangular y la mirada agresiva de sus seis faros, es inolvidable. La línea de cintura alta y las proporciones musculosas le confieren una presencia imponente en la carretera. Por dentro, la pasión continúa con un habitáculo orientado por completo al conductor. La consola central, con sus tres relojes auxiliares apuntando hacia ti, y los asientos que te abrazan, crean una atmósfera de deportivo puro. Es un diseño que no ha envejecido un ápice, un clásico atemporal que sigue girando cabezas.

Tecnología y características

Bajo su piel de alta costura, el 159 escondía tecnología avanzada para su época. El motor 2.4 JTDm era un referente en diésel, con inyección common-rail y turbo de geometría variable para entregar 200 CV de forma contundente. La transmisión automática Q-Tronic de 6 velocidades ofrecía un buen equilibrio entre confort y deportividad. Además, su plataforma 'Premium' le dotaba de una rigidez estructural excepcional, lo que se traducía en una seguridad pasiva de primer nivel y un comportamiento dinámico sobresaliente. El acabado Selective solía incluir elementos como climatizador bizona y control de crucero, completando un conjunto muy avanzado para 2006.

Competencia

El 159 2.4 JTDm se enfrentó a los titanes del segmento D premium, principalmente el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales alemanes jugaban las cartas de la eficiencia, la perfección en los acabados y una imagen de marca consolidada, el Alfa Romeo ofrecía un alma diferente. Era la alternativa para quien buscaba diferenciarse, para el conductor que valoraba la belleza de sus líneas y la emoción de su conducción por encima de la practicidad milimétrica. Era la elección pasional frente a la lógica germana.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 2.4 JTDm Q-Tronic es mucho más que una berlina diésel potente. Es una de las últimas expresiones de una era en la que el diseño y las sensaciones de conducción eran la máxima prioridad. Representa el equilibrio casi perfecto entre la fuerza de un motor de alto rendimiento y la belleza y el carácter que solo Alfa Romeo sabe imprimir a sus creaciones. Un coche para ser recordado, disfrutado y, sin duda, un futuro clásico que captura la esencia del automovilismo italiano.