Alfa Romeo 159 Sportwagon 1.9 JTS Distinctive 160 CV (2006-2008)

2006
Gasolina
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

160CV

Par

190Nm

Consumo

8.8l/100

Emisiones

209g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1605kg

Precio

30,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

118 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima160 CV / 118 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 Sportwagon 1.9 JTS Distinctive 160 CV (2006-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 Sportwagon no es simplemente una ranchera, es la encarnación del diseño italiano y la pasión por la conducción en un formato familiar. Lanzado en 2006, este coche se atrevió a desafiar la sobriedad de sus rivales alemanes con un alma vibrante y una belleza que detiene el tiempo. Es una invitación a sentir la carretera, un vehículo que prioriza la emoción y el estilo, demostrando que la practicidad no tiene por qué estar reñida con el 'Cuore Sportivo'.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 Sportwagon es una experiencia sensorial. El motor 1.9 JTS de 160 CV, aunque no explosivo, canta con una melodía puramente italiana a medida que sube de vueltas. La caja de cambios manual de seis velocidades ofrece un tacto mecánico y preciso que te conecta directamente con la máquina. Su chasis, con una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, se aferra al asfalto con una compostura admirable, transmitiendo confianza en cada curva. A pesar de su peso, se siente ágil y comunicativo, un coche que te pide ser conducido, no simplemente transportado.

Diseño y estética

Diseñado por el maestro Giorgetto Giugiaro, el Alfa 159 es una escultura en movimiento. Su frontal, con la icónica calandra triangular y la mirada penetrante de sus seis faros, es pura agresividad y elegancia. La línea lateral fluye con una tensión muscular hacia una zaga perfectamente integrada, que en la versión Sportwagon combina deportividad y versatilidad de forma magistral. Por dentro, la cabina te abraza, con una consola orientada al conductor, relojes hundidos en profundos túneles y un ambiente que respira competición y artesanía. Es un diseño atemporal que sigue enamorando.

Tecnología y características

La tecnología del 159 se centra en la pureza de la ingeniería mecánica. Su motor de inyección directa de gasolina (JTS) representaba una solución moderna para la época, buscando un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. Sin embargo, el verdadero alarde tecnológico reside en su chasis y suspensiones, un esquema más propio de vehículos de alta gama que garantiza un comportamiento dinámico excepcional. No encontrarás grandes pantallas ni asistentes digitales, sino una instrumentación clásica y una conexión directa y sin filtros entre el conductor, la mecánica y el asfalto.

Competencia

En su lanzamiento, el Alfa 159 Sportwagon se enfrentó a los titanes del segmento D premium. Sus rivales directos eran el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Mientras los alemanes ofrecían una ejecución impecable, mayor espacio interior y una reputación de fiabilidad a prueba de bombas, el Alfa Romeo jugaba una carta diferente: la del corazón. Era la alternativa para quien buscaba diferenciarse, para quien valoraba una estética arrebatadora y una experiencia de conducción con más alma y carácter.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 1.9 JTS es mucho más que un coche familiar; es una declaración de intenciones. Es una obra de arte funcional que apela directamente a la emoción. No es el más práctico, ni el más rápido, ni el más fiable de su clase, pero es, sin duda, uno de los más bellos y gratificantes de conducir. Es un coche con un carácter inmenso, un futuro clásico que recompensa a su propietario con una dosis diaria de pasión italiana y la certeza de no conducir un coche, sino un auténtico Alfa Romeo.