Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS 185 CV Ti Selespeed (2008-2009)

2006
Gasolina
FWD
Automático 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

185CV

Par

230Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

216g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

222km/h

Peso

1570kg

Precio

39,780

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

136 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima185 CV / 136 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS 185 CV Ti Selespeed (2008-2009)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 Sportwagon Ti es mucho más que una simple ranchera familiar; es la encarnación del 'cuore sportivo' italiano en un formato práctico. Lanzado en una época en la que el diseño y la pasión por la conducción aún dictaban las reglas, este modelo con el motor 2.2 JTS de 185 CV y el acabado deportivo 'Turismo Internazionale' representa un equilibrio casi perfecto entre la elegancia, la funcionalidad y la emoción pura que solo un Alfa Romeo puede ofrecer.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 Sportwagon es una experiencia que involucra todos los sentidos. El motor 2.2 JTS, aunque atmosférico, pide ser llevado a altas revoluciones, entregando su potencia con un sonido evocador y una respuesta enérgica. El chasis es una obra de arte; la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes te conecta directamente con el asfalto, ofreciendo una precisión y un aplomo en curva que te hacen olvidar su peso. La dirección es rápida y comunicativa, mientras que el cambio Selespeed, con sus levas tras el volante, añade un toque de dramatismo a cada cambio de marcha, haciéndote sentir como un piloto en cada trayecto.

Diseño y estética

Diseñado por Giorgetto Giugiaro, el Alfa 159 es una escultura en movimiento. Su frontal, con la icónica calandra triangular y la mirada penetrante de sus seis faros, es inolvidable y agresivo. La silueta del Sportwagon fluye con una elegancia y una tensión muscular que muchos consideran incluso más bella que la de la berlina. El acabado Ti lo eleva con llantas de 19 pulgadas, una suspensión rebajada y detalles específicos que acentúan su carácter. Por dentro, el habitáculo te envuelve con una consola orientada al conductor, relojes hundidos y un ambiente que respira deportividad y estilo italiano.

Tecnología y características

Aunque es un coche de finales de los 2000, el 159 contaba con tecnología enfocada en el rendimiento. El motor JTS con inyección directa de gasolina era una apuesta por la respuesta y el carácter. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica reside en su chasis, con un esquema de suspensiones digno de un deportivo de alta gama. El cambio robotizado Selespeed, derivado de la competición, ofrecía una alternativa pasional a los automáticos convencionales de la época. En seguridad, no se quedaba atrás, incorporando avanzados sistemas de control de estabilidad (VDC) y tracción para domar su espíritu.

Competencia

En su momento, el 159 Sportwagon se enfrentó a los titanes alemanes del segmento: el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Mientras sus rivales germanos destacaban por su eficiencia, calidad de acabados y tecnología de infoentretenimiento, el Alfa Romeo jugaba en otra liga, la de la emoción. Competía con el corazón, ofreciendo un diseño que enamoraba a primera vista y una experiencia de conducción mucho más pasional y envolvente, convirtiéndose en la alternativa para quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS Ti es una declaración de intenciones. Es un coche para aquellos que aprecian la belleza atemporal y la emoción de conducir por encima de la practicidad absoluta. Sacrifica un poco de espacio y puede requerir más atención que sus competidores, pero lo compensa con creces cada vez que lo miras o te pones al volante. Es una joya del diseño automotriz italiano y una experiencia de conducción auténtica, un futuro clásico que celebra una forma de entender el automóvil que, tristemente, está en vías de extinción.