Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS Selective Selespeed 185 CV (2007-2008)

2006
Gasolina
FWD
Automático 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

185CV

Par

230Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

219g/km

0-100 km/h

9s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1615kg

Precio

36,400

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

136 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima185 CV / 136 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS Selective Selespeed 185 CV (2007-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 Sportwagon es la encarnación del alma italiana en un formato familiar. No es solo un coche, es una declaración de principios que fusiona la belleza escultural con la practicidad del día a día. En una época dominada por la sobriedad alemana, este Alfa Romeo se atrevió a ser diferente, a ser pasional, ofreciendo una experiencia que va mucho más allá del simple transporte.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es un ritual. El motor 2.2 JTS de 185 caballos despierta con un sonido evocador, prometiendo emociones. Aunque su peso de más de 1600 kilos se hace notar, el empuje es contundente y lineal, permitiéndote alcanzar los 100 km/h en 9 segundos. La caja Selespeed te invita a jugar con las levas, sintiéndote un piloto en cada cambio. Pero la verdadera magia reside en su chasis; la suspensión de paralelogramo deformable te conecta directamente con el asfalto, ofreciendo una precisión y un aplomo en curva que enamoran. Es un coche que te pide ser conducido, que te recompensa con una dinámica pura y adictiva.

Diseño y estética

Diseñado por Giorgetto Giugiaro, el 159 Sportwagon es una obra de arte sobre ruedas. Su frontal, con la mirada penetrante de sus seis faros y el icónico 'scudetto', es pura agresividad y elegancia. La línea lateral fluye con una musculatura limpia hacia una zaga perfectamente integrada, que sacrifica algo de espacio por una estética sublime. Cada ángulo es una fotografía, cada detalle, desde las manillas traseras ocultas hasta las llantas de 17 pulgadas, grita 'design' italiano. El interior te abraza, con una consola orientada al conductor y relojes que son una joya, creando una atmósfera donde la pasión por el automóvil se respira.

Tecnología y características

Más allá de su belleza, el 159 escondía soluciones de ingeniería notables para su tiempo. El corazón era su motor JTS de inyección directa de gasolina, una tecnología que buscaba eficiencia y rendimiento. La transmisión Selespeed, un cambio manual robotizado, ofrecía una alternativa deportiva a los automáticos convencionales de la época. Sin embargo, su mayor proeza técnica era invisible: un esquema de suspensiones de paralelogramo deformable, una configuración digna de un deportivo de alta gama que garantizaba un comportamiento dinámico excepcional.

Competencia

En el campo de batalla de las berlinas familiares premium, el 159 Sportwagon se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Mientras sus rivales alemanes jugaban las cartas de la eficiencia, la tecnología y una calidad casi perfecta, el Alfa Romeo ofrecía un contraataque basado en el corazón. Era la alternativa para quien buscaba un diseño que cortara la respiración y una experiencia de conducción con alma, un coche que se compraba más con la emoción que con la hoja de cálculo.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.2 JTS es un coche inolvidable. Representa una época en la que Alfa Romeo apostó todo al diseño y a las sensaciones. No es el familiar más espacioso ni el más eficiente, pero sí uno de los más bellos y emocionantes de conducir de su generación. Es una elección puramente pasional, un futuro clásico que recompensa a su dueño con una belleza atemporal y una conexión única entre hombre y máquina. Poseerlo es entender que algunos coches tienen alma.