Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.4 JTDm Selective 210 CV (2007-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

209CV

Par

400Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

185g/km

0-100 km/h

8.4s

Vel. Máx.

228km/h

Peso

1755kg

Precio

36,750

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

154 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima209 CV / 154 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.4 JTDm Selective 210 CV (2007-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 Sportwagon es mucho más que un simple coche familiar; es la encarnación de la pasión italiana en un formato práctico y versátil. Esta versión, equipada con el poderoso motor diésel 2.4 JTDm de 5 cilindros y 210 caballos, promete un equilibrio sublime entre la emoción de la conducción deportiva y la funcionalidad para el día a día. Es un coche que no solo te lleva a tu destino, sino que te hace sentir vivo en cada kilómetro del trayecto.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 159 Sportwagon con el motor 2.4 JTDm es una experiencia sensorial única. El característico sonido del motor de cinco cilindros, un ronroneo grave que se convierte en un rugido adictivo al acelerar, te envuelve desde el primer momento. El empuje de sus 400 Nm de par desde apenas 1500 rpm es contundente y te pega al asiento, ofreciendo recuperaciones fulgurantes. A pesar de su peso, el chasis es una obra de arte, con una suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes que le confiere una agilidad y precisión en curva impropias de una berlina familiar. La dirección es directa y comunicativa, transmitiendo cada matiz del asfalto y haciendo que cada curva sea una invitación al disfrute.

Diseño y estética

El diseño del Alfa Romeo 159, obra del maestro Giugiaro, es atemporal y seductor. Su frontal agresivo, con la icónica calandra triangular y los seis faros afilados, le otorgan una mirada penetrante e inconfundible. La línea lateral es pura elegancia en movimiento, una silueta musculosa y fluida que culmina en una zaga perfectamente integrada, demostrando que un coche familiar puede ser tan bello como un coupé. Por dentro, el espectáculo continúa con un habitáculo orientado al conductor, donde la consola central y los profundos relojes analógicos crean una atmósfera de auténtico deportivo italiano. Cada detalle respira estilo y pasión.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en su época el 159 Sportwagon estaba bien equipado. El corazón de su tecnología residía en su sofisticado motor diésel, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, una joya de la ingeniería que ofrecía un rendimiento excepcional con un consumo contenido para su potencia. El chasis contaba con soluciones de alta gama, como la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, más propia de vehículos de competición que de una berlina familiar. En el interior, disponía de elementos de confort y seguridad avanzados para su tiempo, enfocados en garantizar una experiencia de conducción tan segura como emocionante.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas familiares premium, el Alfa Romeo 159 Sportwagon se enfrentaba a titanes alemanes como el BMW Serie 3 Touring, el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Mientras sus rivales germanos destacaban por su sobriedad, calidad de acabados y una imagen de marca muy consolidada, el Alfa Romeo jugaba la carta de la pasión, el diseño y el alma. Ofrecía una experiencia de conducción más visceral y un estilo que giraba cabezas, posicionándose como la alternativa emocional para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 2.4 JTDm no es una elección puramente racional; es una declaración de intenciones. Es un coche que se elige con el corazón, seducido por su belleza arrebatadora y su comportamiento dinámico adictivo. Combina como pocos la versatilidad de una carrocería familiar con el alma y el rendimiento de un auténtico deportivo italiano. A pesar de sus posibles compromisos en practicidad o fiabilidad frente a sus competidores, las sensaciones que transmite y la sonrisa que dibuja en el rostro de quien lo conduce lo convierten en un clásico moderno, un vehículo inolvidable para los verdaderos amantes del automóvil.