Alfa Romeo 159 Sportwagon 3.2 JTS Q4 260 CV Selective Q-Tronic (2008-2009)

2006
Gasolina
AWD
Automático 6v
Alfa Romeo 159 - Vista 1
Alfa Romeo 159 - Vista 2
Alfa Romeo 159 - Vista 3
Alfa Romeo 159 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 159

Potencia

260CV

Par

322Nm

Consumo

12.2l/100

Emisiones

288g/km

0-100 km/h

7.3s

Vel. Máx.

242km/h

Peso

1755kg

Precio

43,980

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

191 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima260 CV / 191 kW
Par máximo322 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 159 Sportwagon 3.2 JTS Q4 260 CV Selective Q-Tronic (2008-2009)

Descripción general

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 3.2 JTS Q4 es la encarnación del alma italiana en un formato familiar. No es un simple coche, es una declaración de intenciones, una obra de arte rodante que fusiona la practicidad de una carrocería familiar con la pasión desbordante de un motor V6 de 260 caballos y la seguridad de la tracción total Q4. Es un vehículo para quienes entienden que la conducción es una experiencia que debe sentirse con cada fibra del ser.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es un ritual que despierta los sentidos. El rugido del V6 de 3.2 litros al arrancar es una melodía adictiva que promete emociones fuertes. Cada aceleración es una oleada de potencia contundente y lineal, empujándote contra el asiento mientras el paisaje se desdibuja. La tracción integral Q4 muerde el asfalto con una confianza inquebrantable, permitiéndote trazar curvas con una precisión y una estabilidad que enamoran. A pesar de su peso, la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes le confiere una agilidad sorprendente, comunicando todo lo que sucede bajo las ruedas y convirtiendo cada viaje en una aventura apasionante.

Diseño y estética

Diseñado por el maestro Giorgetto Giugiaro, el Alfa 159 es una escultura en movimiento. Su frontal, con la mirada penetrante de sus seis faros y el icónico 'scudetto' presidiendo la calandra, es pura agresividad y elegancia. La línea del Sportwagon fluye hacia una zaga musculosa y perfectamente integrada, creando una silueta que, incluso hoy, detiene el tráfico y provoca suspiros. Por dentro, la cabina te abraza, con una consola orientada al conductor y relojes hundidos en profundos túneles que evocan la herencia de competición de la marca. Es un santuario del buen gusto y la deportividad.

Tecnología y características

Bajo su piel de alta costura, el 159 albergaba tecnología centrada en el placer de conducir. El corazón es su motor V6 con inyección directa, una joya mecánica. El sistema de tracción total Q4, con un diferencial central Torsen, era avanzado para su época, repartiendo el par de forma inteligente para maximizar el agarre y la dinámica. La caja de cambios automática Q-Tronic ofrecía un buen compromiso entre confort y deportividad, aunque sin la rapidez de las transmisiones actuales. Su equipamiento era completo para el momento, pero su verdadera tecnología reside en el chasis y el motor, no en las pantallas.

Competencia

En su época, este Alfa Romeo se medía sin complejos con la élite alemana. Rivales como el Audi A4 Avant 3.2 FSI quattro, el BMW Serie 3 Touring 330i xDrive o el Mercedes-Benz Clase C Estate 350 4MATIC ofrecían quizás más refinamiento y una imagen de marca más sólida en cuanto a fiabilidad. Sin embargo, ninguno podía igualar el torrente de carisma, la belleza de su diseño y la conexión emocional que el 159 establecía con su conductor. Era la alternativa pasional, el coche que se elegía con el corazón frente a la lógica germana.

Conclusión

El Alfa Romeo 159 Sportwagon 3.2 JTS Q4 es mucho más que un coche familiar rápido; es una experiencia, un pedazo de historia del automovilismo italiano. Representa una época en la que el diseño, el sonido y las sensaciones al volante eran la máxima prioridad. Es una elección para puristas, para conductores que buscan una conexión íntima con la máquina. Un futuro clásico que recompensa a su dueño con una belleza atemporal y una conducción que emociona, recordándonos por qué amamos los coches.