Alfa Romeo 166 3.0 V6 24v Sportronic · 226 CV (1998-2002)

1999
Gasolina
FWD
Automático 4v
Alfa Romeo 166 - Vista 1
Alfa Romeo 166 - Vista 2
Alfa Romeo 166 - Vista 3
Alfa Romeo 166 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 166

Potencia

226CV

Par

275Nm

Consumo

13l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

237km/h

Peso

1625kg

Precio

39,910

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

490 L

Depósito

72 L

Potencia

166 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima226 CV / 166 kW
Par máximo275 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito72 L
Maletero490 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 166 3.0 V6 24v Sportronic · 226 CV (1998-2002)

Descripción general

El Alfa Romeo 166, en su versión 3.0 V6 24v, representó la cúspide de la elegancia y la deportividad de la marca a finales de los 90. Concebido como el buque insignia, esta berlina ejecutiva no era solo un medio de transporte, sino una declaración de intenciones, un vehículo que prometía despertar emociones y ofrecer un rendimiento excepcional envuelto en un traje de alta costura italiana.

Experiencia de conducción

Conducir el 166 con el motor 'Busso' V6 es una experiencia auditiva y visceral. El corazón de 3.0 litros y 226 caballos no solo empuja con contundencia, sino que canta una melodía mecánica adictiva, especialmente al superar las 4000 revoluciones. A pesar de su tracción delantera y un peso considerable, el chasis con suspensiones de paralelogramo deformable ofrece un comportamiento noble y preciso, convirtiendo cada viaje en un placer. La caja Sportronic de 4 velocidades, aunque no es la más rápida, permite una conducción relajada en modo automático o un mayor control en modo secuencial, haciendo de este Alfa un gran turismo perfecto para devorar kilómetros con alma y estilo.

Diseño y estética

El diseño del Alfa 166 es obra del Centro Stile Alfa Romeo, bajo la dirección de Walter de Silva. Su silueta es una oda a la fluidez y la elegancia, con una línea de cintura alta y un frontal afilado y controvertido, con faros pequeños que le daban una personalidad única antes de su rediseño. Por dentro, el ambiente es lujoso y acogedor, con materiales de calidad y un diseño orientado al conductor que te envuelve, creando una atmósfera que mezcla deportividad y confort de alta gama. Es un coche que, incluso hoy, gira cabezas por su belleza atemporal.

Tecnología y características

A finales de los 90, el 166 era un escaparate tecnológico para Alfa Romeo. Su mayor proeza era el motor V6 'Busso', una joya de la ingeniería con bloque y culata de aluminio y 24 válvulas. El chasis no se quedaba atrás, con un sofisticado esquema de suspensiones multibrazo en ambos ejes, algo poco común en berlinas de tracción delantera. En el interior, destacaba el sistema ICS (Integrated Control System), una pantalla a color que centralizaba la climatización, el ordenador de a bordo y el equipo de sonido, un precursor de los sistemas de infoentretenimiento modernos.

Competencia

El Alfa Romeo 166 se enfrentó a una competencia formidable, dominada por las berlinas alemanas. Sus rivales directos eran el BMW Serie 5 (E39), el Mercedes-Benz Clase E (W210) y el Audi A6 (C5). Mientras los alemanes apostaban por la sobriedad, la tracción trasera (en BMW y Mercedes) y una calidad de construcción percibida como superior, el Alfa 166 jugaba la carta de la pasión, el diseño distintivo y el carisma de su motor V6, ofreciendo una alternativa con alma para quienes buscaban algo más que pura eficiencia.

Conclusión

El Alfa Romeo 166 3.0 V6 es mucho más que una simple berlina de lujo. Es una pieza de la historia del automovilismo italiano, un coche con un carácter y un corazón que trascienden sus cifras. No es el más práctico ni el más eficiente, pero ofrece algo que sus rivales a menudo no podían: pura emoción. Es una elección pasional, un futuro clásico que recompensa a su conductor con un sonido inolvidable, un diseño que enamora y la sensación de estar al volante de algo verdaderamente especial.