Alfa Romeo 166 2.0 TS 16v 150 CV Progression (2003-2006)

2004
Gasolina
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo 166 - Vista 1
Alfa Romeo 166 - Vista 2
Alfa Romeo 166 - Vista 3
Alfa Romeo 166 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo 166

Potencia

150CV

Par

181Nm

Consumo

9.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.8s

Vel. Máx.

211km/h

Peso

1495kg

Precio

31,500

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

490 L

Depósito

69 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo181 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito69 L
Maletero490 L

Análisis detallado del Alfa Romeo 166 2.0 TS 16v 150 CV Progression (2003-2006)

Descripción general

El Alfa Romeo 166 de 2004 no es simplemente una berlina; es la encarnación del 'cuore sportivo' italiano en su forma más elegante y madura. Con su rediseño, esta nave insignia de Alfa Romeo se presentó al mundo con una mirada más audaz y un corazón, el motor Twin Spark, que prometía emociones puras. Era una declaración de intenciones, un coche para quienes entienden que la conducción es un arte y no solo un desplazamiento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 166 con el motor 2.0 Twin Spark de 150 caballos es iniciar un diálogo con la mecánica. Este motor atmosférico pide ser llevado a altas revoluciones, entregando su potencia con un sonido embriagador y característico. La caja de cambios manual de seis velocidades es tu cómplice perfecta, precisa y de tacto mecánico. Pero la verdadera magia reside en su chasis, con una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes que le otorga una agilidad y un aplomo en curva que te hacen olvidar su tamaño. No es el más rápido en cifras, pero cada kilómetro recorrido se siente como una experiencia intensa y gratificante.

Diseño y estética

El diseño del Alfa Romeo 166 es pura escultura italiana sobre ruedas. La actualización de 2004 le confirió un frontal imponente, dominado por el gran 'scudetto' que fluye hacia el capó, dándole una presencia inconfundible. Su perfil es largo, bajo y aerodinámico, una línea limpia que transmite velocidad incluso en parado. Dentro, el ambiente es único. El puesto de conducción te envuelve, con los clásicos relojes circulares orientados hacia el piloto y una consola central que integra todas las funciones con un estilo que fusiona lo clásico y lo tecnológico. Es un habitáculo que invita a devorar kilómetros con una elegancia atemporal.

Tecnología y características

Más allá de su belleza, el 166 escondía una ingeniería notable para su época. El corazón de la experiencia, el motor Twin Spark, utilizaba dos bujías por cilindro y admisión variable para optimizar la combustión y la respuesta en todo el rango de revoluciones. Sin embargo, la joya de la corona era su esquema de suspensiones, propio de coches de competición, que garantizaba un contacto sublime con el asfalto. En el interior, el sistema de control integrado (ICS) con pantalla a color centralizaba la climatización, el audio y el ordenador de a bordo, un rasgo de modernidad que lo distinguía en su segmento.

Competencia

En un mercado dominado por la sobriedad y la perfección técnica de las berlinas alemanas como el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6, el Alfa Romeo 166 se erigía como la alternativa pasional. No pretendía ganar la batalla de los números o el espacio interior, sino la del corazón. Su lucha era contra la indiferencia, ofreciendo un carácter y un alma que sus competidores, a menudo más fríos y calculados, no podían igualar. Era la elección del conductor que buscaba diferenciarse y sentir una conexión especial con su máquina.

Conclusión

El Alfa Romeo 166 2.0 TS es mucho más que una berlina ejecutiva; es un testamento rodante de una filosofía que prioriza la emoción, el estilo y el placer de conducir. Representa una época en la que Alfa Romeo se atrevió a crear un coche con un alma inmensa, capaz de enamorar por su estética y de convencer por su comportamiento dinámico. Aunque exigente, recompensa a su dueño con una experiencia auténtica y profundamente italiana, un coche con un corazón que late con fuerza.