Alfa Romeo GT 1.9 JTDm 150 CV Moving (2010)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo GT - Vista 1
Alfa Romeo GT - Vista 2
Alfa Romeo GT - Vista 3
Alfa Romeo GT - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo GT

Potencia

150CV

Par

305Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

165g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

209km/h

Peso

1440kg

Precio

24,500

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

320 L

Depósito

63 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo305 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero320 L

Análisis detallado del Alfa Romeo GT 1.9 JTDm 150 CV Moving (2010)

Descripción general

El Alfa Romeo GT es la encarnación del 'Cuore Sportivo' en un formato coupé que desafía el paso del tiempo. Nacido de la pluma maestra de Bertone, este coche no es solo un medio de transporte, es una declaración de principios, una oda a la belleza y a la pasión por la conducción. En esta versión, el corazón que late bajo el capó es el aclamado motor 1.9 JTDm de 150 caballos, una combinación que prometía unir la emoción de un Alfa con la racionalidad de un diésel de alto rendimiento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del GT es una experiencia que involucra todos los sentidos. El empuje del motor diésel, con sus 305 Nm de par disponibles desde muy bajas vueltas, te pega al asiento con una contundencia inesperada y gratificante. La dirección, precisa y comunicativa, te conecta directamente con el asfalto, mientras que el chasis, con su elaborada suspensión delantera de paralelogramo deformable, dibuja las curvas con una agilidad y aplomo que enamoran. Cada cambio de marcha en su caja manual de seis velocidades es un acto deliberado, una invitación a sentir el coche y a disfrutar de una conducción pura y mecánica.

Diseño y estética

Observar el Alfa Romeo GT es detenerse a admirar una escultura en movimiento. La firma de Bertone es inconfundible en cada línea, desde el icónico 'scudetto' que preside un frontal afilado y agresivo, hasta la línea de cintura ascendente que culmina en una zaga ancha, poderosa y elegante. Es un diseño que fluye con una armonía perfecta, logrando un equilibrio sublime entre deportividad y elegancia. A día de hoy, su silueta sigue girando cabezas y despertando suspiros, un testimonio de que el verdadero buen diseño es eterno.

Tecnología y características

Aunque concebido a principios de los 2000, el GT esconde una ingeniería brillante. Su mayor proeza tecnológica reside en la mecánica. El motor JTDm fue un referente en su época por su sistema de inyección common-rail, turbo de geometría variable y una eficiencia sorprendente. A nivel de chasis, la suspensión delantera de doble trapecio era una solución sofisticada, más propia de segmentos superiores, que garantizaba un comportamiento dinámico excepcional. Si bien su interior carece de las pantallas y la conectividad moderna, su tecnología estaba enfocada en un único objetivo: maximizar el placer de conducir.

Competencia

En su momento, el Alfa Romeo GT jugó en una liga propia. Pocos coupés se atrevían a combinar un diseño tan pasional con una motorización diésel. Se enfrentó a rivales alemanes más sobrios y establecidos como el BMW Serie 3 Coupé o el Mercedes CLK, ofreciendo a cambio un alma latina y una experiencia de conducción mucho más visceral. También compitió con el Peugeot 407 Coupé, pero el italiano siempre destacó por una agilidad y un carácter deportivo que sus competidores, a menudo más burgueses, no podían igualar. El GT era la elección del corazón.

Conclusión

El Alfa Romeo GT 1.9 JTDm es mucho más que un coche; es una pieza de historia del automovilismo italiano. Representa el equilibrio casi perfecto entre la pasión desbordante de su diseño y la lógica de un motor solvente y económico. Es un coche para quien busca sentir algo más que el simple desplazamiento, para quien valora la belleza y la conexión mecánica por encima de la última novedad digital. Un futuro clásico que, lejos de envejecer, madura como los buenos vinos, consolidándose como un icono de estilo y placer al volante.