Alfa Romeo GT 2.0 JTS Sport Selespeed · 165 CV (2006-2008)

2004
Gasolina
FWD
Automático 5v
Alfa Romeo GT - Vista 1
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Alfa Romeo GT - Vista 3
Alfa Romeo GT - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo GT

Potencia

165CV

Par

206Nm

Consumo

8.7l/100

Emisiones

208g/km

0-100 km/h

8.7s

Vel. Máx.

216km/h

Peso

1395kg

Precio

34,700

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

320 L

Depósito

63 L

Potencia

121 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima165 CV / 121 kW
Par máximo206 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero320 L

Análisis detallado del Alfa Romeo GT 2.0 JTS Sport Selespeed · 165 CV (2006-2008)

Descripción general

El Alfa Romeo GT es mucho más que un simple coche; es una declaración de principios, una escultura en movimiento firmada por Bertone que encapsula la esencia del 'Cuore Sportivo'. Este coupé, nacido en una era dorada para el diseño italiano, combina la elegancia de un Gran Turismo con el alma rebelde de un deportivo, ofreciendo una experiencia que apela directamente a los sentidos y al corazón.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del GT 2.0 JTS es iniciar un diálogo íntimo con la carretera. Sus 165 caballos, entregados por un motor de inyección directa con un sonido embriagador, empujan con carácter a partir de medio régimen. La caja de cambios Selespeed, con sus levas tras el volante, te hace partícipe de cada cambio, exigiéndote atención y recompensándote con una conexión mecánica casi perdida. El chasis es una obra de arte; la suspensión delantera de paralelogramo deformable dibuja las curvas con una precisión y agilidad que enamoran, transmitiendo cada matiz del asfalto y convirtiendo cada viaje en una aventura pasional.

Diseño y estética

La silueta del Alfa Romeo GT es pura seducción italiana. Obra maestra del estudio Bertone, sus líneas fluidas y afiladas crean un perfil atemporal que sigue girando cabezas. El frontal, dominado por el icónico 'scudetto' y unos faros rasgados, proyecta una mirada desafiante, mientras que la zaga, alta y musculosa, remata un conjunto de proporciones perfectas. Dentro, el ambiente es igualmente especial. El cuero de los asientos te abraza, el puesto de conducción está orientado puramente al placer de conducir y los relojes, hundidos en sus esferas, son un guiño a la gloriosa historia de la marca.

Tecnología y características

Aunque es un coche de mediados de los 2000, el GT incorporaba soluciones tecnológicas avanzadas para su tiempo. El motor JTS fue uno de los primeros propulsores de gasolina con inyección directa de la marca, buscando un equilibrio entre prestaciones y eficiencia. La transmisión Selespeed, derivada de la competición, ofrecía una alternativa robotizada a las cajas automáticas convencionales, prometiendo una experiencia más deportiva. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica reside en su chasis, con un esquema de suspensiones más propio de categorías superiores que garantizaba un comportamiento dinámico excepcional.

Competencia

En su época, el Alfa Romeo GT se enfrentó a una competencia formidable, principalmente alemana. Rivales como el BMW Serie 3 Coupé (E46) o el Mercedes-Benz CLK ofrecían una construcción más sólida y una tecnología quizás más pulida, pero carecían del alma y la belleza arrebatadora del italiano. Mientras los alemanes eran elecciones racionales, el Alfa GT era la opción pasional, el coche para quien priorizaba el diseño y la emoción pura de la conducción por encima de cualquier otra consideración.

Conclusión

El Alfa Romeo GT 2.0 JTS Selespeed no es un coche para todo el mundo, y precisamente ahí reside su encanto. Es una máquina con carácter, con virtudes y defectos que conforman una personalidad arrolladora. Es una compra que se hace con el corazón, una apuesta por la belleza y las sensaciones. Hoy, se erige como un clásico moderno, un pedazo de historia del automovilismo italiano que recompensa a su dueño con una experiencia de conducción auténtica y una conexión emocional que los coches actuales rara vez pueden ofrecer.