Alfa Romeo MiTo 1.6 JTDm 120 CV Distinctive (2011-2012)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Alfa Romeo MiTo - Vista 1
Alfa Romeo MiTo - Vista 2
Alfa Romeo MiTo - Vista 3
Alfa Romeo MiTo - Vista 4

Especificaciones y análisis del Alfa Romeo MiTo

Potencia

120CV

Par

320Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

114g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1280kg

Precio

19,415

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Alfa Romeo MiTo 1.6 JTDm 120 CV Distinctive (2011-2012)

Descripción general

El Alfa Romeo MiTo no es simplemente un coche pequeño; es una declaración de intenciones, la materialización del 'cuore sportivo' italiano en un frasco compacto. Lanzado para conquistar corazones jóvenes y urbanos, el MiTo irrumpió en el segmento B premium con un arma infalible: la pasión. Este no es un vehículo que se elige con la cabeza, sino con el alma, buscando una conexión que va más allá del simple transporte.

Experiencia de conducción

Al volante, el MiTo 1.6 JTDm de 120 CV se siente vivo y enérgico. Su generoso par de 320 Nm empuja con decisión desde muy bajas vueltas, regalando una aceleración contundente que te pega al asiento. El selector DNA es el corazón de la experiencia: en modo 'Dynamic', la respuesta del acelerador se vuelve instantánea y la dirección más firme, transformando cada curva en una invitación al disfrute. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te involucra en la conducción, creando una sinfonía mecánica que, aunque diésel, tiene un carácter inconfundiblemente Alfa. Es un coche que pide ser conducido, que te hace sentir parte de la carretera.

Diseño y estética

Su estética es pura emoción. Inspirado en el icónico 8C Competizione, el MiTo es una escultura rodante. El frontal, con su inconfundible 'trilobo' y faros rasgados, le confiere una mirada agresiva y seductora. La línea lateral ascendente y las puertas sin marco evocan la silueta de un coupé, mientras que los pilotos traseros redondos son un guiño a la tradición deportiva de la marca. Por dentro, el ambiente es igualmente pasional, con un puesto de conducción orientado al piloto, relojes deportivos hundidos y materiales que, para su época, transmitían una agradable sensación de calidad y deportividad.

Tecnología y características

Más allá de su belleza, el MiTo integraba tecnología pensada para la emoción. El sistema Alfa DNA era su joya de la corona, un selector que permitía cambiar el temperamento del coche de dócil a deportivo con solo pulsar un botón. Este sistema no solo afectaba al motor, sino también a la asistencia de la dirección y al control de estabilidad VDC. Además, para el día a día en la ciudad, contaba con un eficiente sistema Start&Stop que ayudaba a contener el consumo, demostrando que la pasión no estaba reñida con una cierta racionalidad.

Competencia

En un mercado competido, el MiTo se enfrentó a gigantes como el MINI Cooper D y el Audi A1 1.6 TDI. Mientras el MINI ofrecía su famoso 'go-kart feeling' y el Audi apostaba por la sobriedad y la perfección alemana, el Alfa Romeo jugaba en otra liga: la de la emoción pura. Su argumento de venta no era la practicidad ni la tecnología más puntera, sino un diseño arrebatador y un alma latina que sus rivales, por muy buenos que fueran, simplemente no podían replicar.

Conclusión

El Alfa Romeo MiTo 1.6 JTDm es un coche para quienes entienden que la conducción puede ser una experiencia sensorial. Es imperfecto, quizás no el más espacioso ni el más práctico, pero sus defectos se perdonan en la primera curva tomada con decisión. Es un capricho, una joya de diseño italiano que ofrece dosis diarias de estilo y diversión. Representa la oportunidad de poseer un pedazo de la leyenda de Alfa Romeo, un coche que te hará girar la cabeza para mirarlo una última vez después de aparcar.