Especificaciones y análisis del Aston Martin Vanquish
Potencia
528CV
Par
577Nm
Consumo
18.9l/100
Emisiones
448g/km
0-100 km/h
4.8s
Vel. Máx.
320km/h
Peso
1950kg
Precio
293,044€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
2 / 2 puertas
240 L
80 L
388 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Aston Martin Vanquish S · 528 CV (2005-2008)
Descripción general
El Aston Martin Vanquish S no es simplemente un coche, es la culminación de una era. Representa la máxima expresión del Gran Turismo británico de principios de siglo, un vehículo que encapsula la esencia de la marca: potencia, belleza y alma. Lanzado como la evolución definitiva del Vanquish original, este modelo eleva cada aspecto a un nuevo nivel de intensidad, ofreciendo una experiencia que conecta directamente al conductor con el asfalto y con el rugido de su legendario motor V12.
Experiencia de conducción
Conducir el Vanquish S es una inmersión total en un torrente de emociones. Al despertar sus 12 cilindros, el habitáculo se inunda con un bramido profundo y melódico que se transforma en un grito operístico a medida que la aguja se acerca a las 7000 revoluciones. Los 528 caballos de potencia te pegan al asiento con una fuerza brutal pero controlable, catapultándote hacia el horizonte a una velocidad que desafía la lógica. La transmisión automática secuencial, con sus cambios firmes y mecánicos, te hace partícipe de cada engranaje, creando una conexión visceral con la máquina. Es un coche que exige ser domado, pero que recompensa con una sinfonía de poder y una sensación de dominio absoluto sobre una de las bestias más bellas jamás creadas.
Diseño y estética
La carrocería del Vanquish S es una escultura en movimiento, una obra maestra de Ian Callum que ha envejecido con una gracia excepcional. Sus líneas fluidas y musculosas evocan una sensación de poder contenido, desde la icónica parrilla delantera hasta sus anchas caderas traseras. Cada curva y cada pliegue están diseñados para seducir la mirada y cortar el viento con elegancia. Por dentro, el ambiente es el de un club de caballeros de alta velocidad, con cuero cosido a mano, detalles en aluminio pulido y una instrumentación clásica que te recuerda que estás a los mandos de algo verdaderamente especial. Es la perfecta fusión entre la agresividad de un superdeportivo y la sofisticación de un GT de lujo.
Tecnología y características
La tecnología del Vanquish S se centra en la pureza de la conducción. Su chasis, una avanzada estructura de aluminio y fibra de carbono para la época, proporciona una rigidez excepcional. El corazón de todo es su majestuoso motor V12 de 5.9 litros, una joya de la ingeniería atmosférica. La transmisión robotizada con levas en el volante era tecnología punta heredada de la competición, buscando la máxima eficacia en el cambio. No encontrarás pantallas táctiles ni ayudas a la conducción modernas; aquí, la tecnología está al servicio del rendimiento puro, desde sus enormes frenos de disco ventilados hasta una suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, diseñada para mantener esta bestia pegada al suelo.
Competencia
En su apogeo, el Vanquish S se enfrentó a la élite de los superdeportivos GT. Su rival más directo fue el Ferrari 575M Maranello, un duelo que representaba la eterna batalla entre la elegancia británica y la pasión desenfrenada italiana. También compitió con el imponente Mercedes-Benz SLR McLaren, un misil tecnológico germano-británico de prestaciones estratosféricas. Frente a ellos, el Aston Martin siempre ofreció un equilibrio único, siendo quizás menos radical que el Ferrari y más clásico que el SLR, posicionándose como el Gran Turismo definitivo para cruzar continentes con estilo, velocidad y un sonido inolvidable.
Conclusión
El Aston Martin Vanquish S es mucho más que la suma de sus partes. Es un testamento rodante de una época dorada del automovilismo, el canto de cisne de los grandes GT analógicos con motor V12 atmosférico. Poseer y conducir uno es una experiencia que trasciende la velocidad para convertirse en un evento sensorial. Su belleza atemporal, el carácter indomable de su motor y la sensación de exclusividad lo convierten en un clásico instantáneo y en una pieza de colección codiciada. Es, sin lugar a dudas, uno de los Aston Martin más puros y emocionantes de la historia.




