Especificaciones y análisis del Aston Martin Vanquish
Potencia
604CV
Par
630Nm
Consumo
13.1l/100
Emisiones
302g/km
0-100 km/h
3.5s
Vel. Máx.
324km/h
Peso
-kg
Precio
-€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
RWD
2 / 2 puertas
368 L
78 L
444 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Aston Martin Vanquish S Ultimate Coupé · 604 CV (2017-2018)
Descripción general
El Aston Martin Vanquish S Ultimate no es solo un coche; es el canto del cisne de una era. Representa la culminación de la legendaria saga de motores V12 atmosféricos de Aston Martin, una despedida gloriosa envuelta en una carrocería de fibra de carbono que es pura escultura. Es la máxima expresión del Gran Turismo británico, un vehículo que combina una belleza atemporal con una potencia visceral, destinado a convertirse en una leyenda.
Experiencia de conducción
Poner en marcha su V12 de 5.9 litros y 604 caballos es despertar a una bestia melódica. El sonido es una sinfonía mecánica, un rugido profundo que se transforma en un aullido adictivo a 7000 revoluciones. La aceleración es brutal y te pega al asiento, alcanzando los 100 km/h en solo 3.5 segundos. Pero no es una violencia sin control; es una entrega de potencia progresiva y embriagadora. La dirección hidráulica te conecta directamente con el asfalto, transmitiendo cada matiz de la carretera, mientras que los frenos carbocerámicos ofrecen una capacidad de detención sobrehumana. Conducirlo es una experiencia sensorial total, una danza de poder y elegancia que te hace sentir vivo.
Diseño y estética
El diseño del Vanquish S Ultimate es la perfección de una silueta icónica. Sus proporciones son las de un depredador agazapado: largo, ancho y extraordinariamente bajo. Cada línea, cada curva, desde el imponente capó hasta la zaga con su alerón integrado, ha sido esculpida por el viento y la pasión. La carrocería, fabricada en gran parte con fibra de carbono, no solo reduce el peso, sino que también acentúa su carácter exclusivo y tecnológico. Es una obra de arte en movimiento, un objeto de deseo que provoca admiración y emoción a partes iguales, incluso cuando está detenido.
Tecnología y características
Bajo su piel de alta costura, el Vanquish S Ultimate es un tributo a la ingeniería mecánica más pura. Su corazón es un V12 atmosférico, una joya tecnológica que prescinde de turbos para ofrecer una respuesta instantánea y un carácter único. Se asocia a una transmisión automática de 8 velocidades que, sin ser la más rápida del mercado, es suave y eficaz. El chasis combina una suspensión de paralelogramo deformable con amortiguadores adaptativos, logrando un equilibrio sublime entre confort de marcha y agilidad deportiva. Si bien su sistema de infoentretenimiento puede sentirse de una generación anterior, la verdadera tecnología de este coche reside en su alma mecánica, diseñada para emocionar y perdurar.
Competencia
En el olimpo de los grandes turismos, el Vanquish S Ultimate se mide con titanes. El Ferrari 812 Superfast ofrece una experiencia más radical y enfocada al circuito, un pura sangre italiano de temperamento salvaje. Por otro lado, el Bentley Continental GT Speed representa el lujo y el confort elevados a la máxima potencia, un crucero transcontinental imparable pero menos ágil. El Aston Martin encuentra su territorio en un equilibrio mágico entre ambos mundos: es más deportivo y emocional que el Bentley, y un gran turismo más usable y elegante en el día a día que el Ferrari. Es la elección del conocedor que busca la mezcla perfecta de alma, potencia y estilo.
Conclusión
El Aston Martin Vanquish S Ultimate es mucho más que la suma de sus partes. Es el capítulo final de una historia gloriosa, un coche que captura la esencia de lo que significa ser un Aston Martin. Es una máquina analógica en un mundo digital, una celebración del motor de combustión en su forma más noble y emocionante. Poseer uno no es solo tener un superdeportivo, es custodiar una pieza de historia del automóvil, una fuente inagotable de emociones que se revalorizará no solo en precio, sino en significado con cada año que pase. Es, sencillamente, inolvidable.




