Aston Martin Vantage Sportshift · 426 CV (2012)

2005
Gasolina
RWD
Automático 6v
Aston Martin Vantage - Vista 1
Aston Martin Vantage - Vista 2
Aston Martin Vantage - Vista 3
Aston Martin Vantage - Vista 4

Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage

Potencia

426CV

Par

470Nm

Consumo

12.6l/100

Emisiones

295g/km

0-100 km/h

4.9s

Vel. Máx.

288km/h

Peso

1705kg

Precio

129,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 3 puertas

Maletero

300 L

Depósito

80 L

Potencia

313 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima426 CV / 313 kW
Par máximo470 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero300 L

Análisis detallado del Aston Martin Vantage Sportshift · 426 CV (2012)

Descripción general

El Aston Martin Vantage de 2012 no es solo un coche, es una declaración de principios. Encarna la esencia del deportivo británico: un motor V8 atmosférico que ruge con furia, un diseño de una belleza atemporal y un alma que conecta directamente con el asfalto. Es la puerta de entrada al universo Aston Martin, pero no se equivoque, es un purasangre en toda regla, capaz de despertar emociones que creías olvidadas con solo girar la llave.

Experiencia de conducción

Ponerse a los mandos del Vantage es una experiencia visceral. El corazón de la bestia, un V8 de 4.7 litros y 426 caballos, empuja con una contundencia lineal y adictiva, acompañada de una banda sonora que es pura ópera mecánica. La tracción trasera y un chasis perfectamente equilibrado te invitan a bailar en cada curva, comunicando cada matiz de la carretera. La caja Sportshift, con su carácter mecánico y algo rudo, te hace partícipe de cada cambio, exigiendo tu atención y recompensándote con una conexión hombre-máquina que los deportivos modernos han perdido. No es el más rápido, pero sí uno de los que te hace sentir más vivo.

Diseño y estética

Su silueta es una obra de arte. Las proporciones son perfectas: un capó interminable que esconde la potencia, una cabina retrasada y una zaga corta y musculosa. Cada línea fluye con una elegancia y una agresividad contenidas que hipnotizan. Es un diseño que no envejece, que seguirá girando cabezas décadas después. Por dentro, el ambiente es íntimo y lujoso, una cabina forrada en cuero y aluminio donde cada detalle, como el exquisito cuadro de instrumentos, te recuerda que estás en un coche ensamblado con pasión y artesanía.

Tecnología y características

En un mundo de pantallas y asistentes digitales, el Vantage se enorgullece de su enfoque analógico. La tecnología aquí está al servicio de la conducción, no de la distracción. Su chasis de aluminio, las suspensiones de paralelogramo deformable y los potentes frenos son la verdadera proeza de ingeniería. El sistema de infoentretenimiento puede parecer un vestigio del pasado, pero carece de importancia cuando el verdadero espectáculo es el sonido del motor y la respuesta del chasis. La caja de cambios robotizada Sportshift es un ejemplo de la tecnología de su tiempo, buscando la emoción de un coche de carreras por encima de la suavidad.

Competencia

En su época, el Vantage se enfrentó a titanes como el Porsche 911, el referente por su equilibrio y eficacia alemana, o el Audi R8 V8, con su exótica configuración de motor central. También miraba de reojo al Jaguar XK-R y al melódico Maserati GranTurismo. Frente a ellos, el Aston Martin no jugaba la carta de la máxima eficacia ni la del último grito tecnológico. Su apuesta era otra: el carisma, la belleza escultural y una experiencia de conducción británica, cruda y llena de carácter, que lo convertían en una elección puramente pasional.

Conclusión

El Aston Martin Vantage es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche con alma, un clásico moderno que celebra una forma de entender el automovilismo que se está extinguiendo. No es perfecto, su cambio puede ser exigente y su tecnología está superada, pero sus virtudes son inmensamente más poderosas. Ofrece una conexión emocional, un sonido que eriza la piel y una belleza que detiene el tiempo. Es una compra hecha con el corazón, una joya que recompensa a su dueño con sensaciones puras y la certeza de poseer un pedazo de historia del automóvil.