Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage
Potencia
426CV
Par
470Nm
Consumo
13.9l/100
Emisiones
328g/km
0-100 km/h
4.9s
Vel. Máx.
288km/h
Peso
1705kg
Precio
134,024€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 3 puertas
300 L
80 L
313 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Aston Martin Vantage · 426 CV (2009-2010)
Descripción general
El Aston Martin Vantage de 2009 es la encarnación del deportivo británico por excelencia. No es solo un coche, es una declaración de principios, una obra de arte mecánica con un corazón V8 de 4.7 litros que late con furia y elegancia. Representa una era en la que la pureza de la conducción y la conexión con la máquina eran el objetivo final, envuelto en una carrocería de proporciones perfectas que destila clase y deportividad a partes iguales.
Experiencia de conducción
Poner en marcha su V8 atmosférico es iniciar una sinfonía mecánica que eriza la piel. El empuje de sus 426 caballos es contundente y lineal, pidiendo ser llevado hasta las 7300 revoluciones por minuto. Cada cambio con su caja manual de seis velocidades es un acto deliberado y gratificante, una conversación directa con la mecánica. La propulsión trasera y un chasis soberbiamente equilibrado te invitan a sentir la carretera, a trazar cada curva con una precisión que genera una confianza adictiva. Es una experiencia visceral, un torrente de emociones que te recuerda por qué amas conducir.
Diseño y estética
Su diseño es simplemente atemporal. La silueta del Vantage es un estudio de proporciones perfectas, con un capó interminable que alberga el poderoso motor, una cabina retrasada y una zaga corta y musculosa. Las líneas fluidas y limpias se combinan con unas caderas anchas que acentúan su carácter de propulsión trasera. Por dentro, te abraza un habitáculo lujoso y enfocado en el conductor, donde el cuero y el aluminio crean una atmósfera de exclusividad y artesanía. Es un coche que seduce incluso cuando está parado.
Tecnología y características
La tecnología en el Vantage de esta generación está al servicio de la conducción, no para distraer de ella. Aquí no encontrarás grandes pantallas táctiles ni complejos sistemas de asistencia. Su encanto reside en la pureza de su ingeniería: un motor V8 de inyección indirecta, una caja de cambios manual y un chasis afinado a la perfección. La dirección, aunque asistida, comunica con fidelidad lo que sucede bajo las ruedas delanteras. Es un coche analógico en un mundo cada vez más digital, y esa es precisamente su mayor virtud.
Competencia
En su época, el Vantage se enfrentó a titanes como el icónico Porsche 911, un referente de eficacia y precisión alemana. También compitió con la exótica presencia del Audi R8 V8 y el dramatismo italiano del Maserati GranTurismo. Frente a ellos, el Aston Martin siempre ofreció un carácter único, una mezcla de elegancia, brutalidad y un encanto británico inconfundible que lo convertía en la elección del corazón para muchos puristas.
Conclusión
El Aston Martin Vantage es mucho más que la suma de sus partes. Es una experiencia sensorial completa, un deportivo de la vieja escuela que prioriza las emociones sobre las cifras. Su belleza sobrecoge, el sonido de su motor enamora y su conducción recompensa al piloto que busca una conexión auténtica. Es un futuro clásico que representa una forma de entender el automóvil que, lamentablemente, está en vías de extinción. Poseerlo es atesorar una pieza de historia automotriz.




