Aston Martin Vantage V12 · 517 CV (2010-2012)

2005
Gasolina
RWD
Manual 6v
Aston Martin Vantage - Vista 1
Aston Martin Vantage - Vista 2
Aston Martin Vantage - Vista 3
Aston Martin Vantage - Vista 4

Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage

Potencia

517CV

Par

570Nm

Consumo

16.4l/100

Emisiones

388g/km

0-100 km/h

4.2s

Vel. Máx.

305km/h

Peso

1755kg

Precio

203,473

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 3 puertas

Maletero

300 L

Depósito

80 L

Potencia

380 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima517 CV / 380 kW
Par máximo570 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero300 L

Análisis detallado del Aston Martin Vantage V12 · 517 CV (2010-2012)

Descripción general

El Aston Martin Vantage V12 es la materialización de un sueño audaz y visceral: la implantación del motor más grande de la marca, un majestuoso V12 de 5.9 litros, en su chasis más compacto y ágil. Nacido en una era donde la potencia bruta y la pureza mecánica aún reinaban, este Vantage no es solo un coche, es una declaración de intenciones, un deportivo de la vieja escuela con un corazón desmesurado que lo convierte en una leyenda instantánea.

Experiencia de conducción

Conducir el Vantage V12 es una experiencia que sobrecarga los sentidos. Al girar la llave, el estruendo del V12 inunda el habitáculo, una sinfonía mecánica grave y poderosa que promete emociones fuertes. Cada cambio con su precisa caja manual de 6 velocidades es un acto deliberado y gratificante, conectándote directamente con los 517 caballos que empujan desde el eje trasero. Es un coche exigente, que pide respeto y habilidad, pero que recompensa con una aceleración brutal y una sensación de control analógico casi perdida en los deportivos modernos. Es la fuerza de un martillo envuelta en el terciopelo de un guante de caballero.

Diseño y estética

Su diseño es una obra maestra de contención y agresividad. Mantiene las líneas fluidas y elegantes del Vantage, pero las adereza con detalles que delatan su naturaleza salvaje. Las branquias de fibra de carbono en el capó no son un mero adorno, sino una necesidad para refrigerar a la bestia que vive debajo. Su postura es más ancha, más pegada al asfalto, con llantas de 19 pulgadas que llenan los pasos de rueda. Es la perfecta encarnación de un 'brute in a suit', un atleta musculoso vestido con un traje de Savile Row, donde cada curva y cada pliegue hablan de potencia y sofisticación.

Tecnología y características

La tecnología del Vantage V12 no se mide en pantallas táctiles, sino en la excelencia de su ingeniería mecánica. El chasis de aluminio pegado y remachado proporciona una rigidez estructural excepcional, la base para su comportamiento dinámico. Los frenos carbonocerámicos, con discos de 398 mm delante, son una pieza de tecnología de competición necesaria para detener sus 1755 kg lanzados a más de 300 km/h. El verdadero corazón tecnológico es su motor V12 atmosférico, una joya de la ingeniería que entrega la potencia de forma lineal y contundente, gestionada por una suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes que busca el equilibrio perfecto entre agilidad y control.

Competencia

En su época, el Vantage V12 se enfrentó a titanes del automovilismo. Su rival más directo por filosofía podría ser el Ferrari 599 GTB Fiorano, aunque este jugaba en una liga de precios y enfoque ligeramente más de Gran Turismo. También se medía con la eficacia quirúrgica del Porsche 911 GT3, un coche más orientado al circuito, y con la espectacularidad del Mercedes-Benz SLS AMG, otro deportivo con un motor delantero descomunal. Sin embargo, el Aston Martin siempre ofreció una mezcla única de brutalidad, elegancia británica y la pureza de una caja de cambios manual que lo hacían inconfundible en ese selecto grupo.

Conclusión

El Aston Martin Vantage V12 no es un coche para todos. Es exigente, sediento y su practicidad es limitada. Pero precisamente en esas imperfecciones reside su encanto. Es una de las últimas expresiones puras del superdeportivo analógico: un motor V12 atmosférico colosal, una caja de cambios manual y propulsión trasera. Es una máquina emocional, un coche que se siente vivo y que te hace sentir vivo al volante. Más que un simple medio de transporte, es una pieza de historia automotriz, un clásico atemporal desde el momento en que salió de la fábrica.