Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage
Potencia
517CV
Par
570Nm
Consumo
16.4l/100
Emisiones
388g/km
0-100 km/h
4.2s
Vel. Máx.
305km/h
Peso
1755kg
Precio
195,929€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 3 puertas
300 L
80 L
380 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Aston Martin Vantage V12 · 517 CV (2009-2010)
Descripción general
El Aston Martin Vantage V12 es la materialización de un sueño audaz y visceral: la implantación del corazón de un león, un majestuoso motor V12 de 5.9 litros, en el cuerpo ágil y compacto del Vantage. Lanzado en 2009, este no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una oda a la conducción pura y a la ingeniería británica en su máxima expresión, uniendo la elegancia atemporal de Aston Martin con una brutalidad mecánica que eriza la piel.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Vantage V12 es una experiencia que desborda los sentidos. El rugido del V12 al arrancar es un evento en sí mismo, una promesa de la fuerza que está por desatarse. Con 517 caballos de potencia enviados directamente al eje trasero a través de una caja de cambios manual de seis velocidades, cada cambio de marcha es un acto deliberado y gratificante. La aceleración es implacable, empujándote contra el asiento con una contundencia que no da tregua, mientras el chasis comunica cada matiz del asfalto. No es un coche fácil, exige respeto y habilidad, pero la recompensa es una conexión hombre-máquina que los superdeportivos modernos rara vez pueden igualar.
Diseño y estética
Visualmente, el Vantage V12 es una obra de arte funcional. Mantiene la silueta exquisita y proporcionada del Vantage V8, pero la adorna con elementos que delatan su naturaleza salvaje. Las branquias de fibra de carbono en el capó no son un mero adorno, sino una necesidad para disipar el calor del enorme motor. El splitter delantero y el difusor trasero, también en carbono, junto con un discreto pero efectivo alerón, optimizan la aerodinámica y le confieren una postura más agresiva y plantada sobre el asfalto. Es la perfecta simbiosis entre la elegancia de un gentleman y la musculatura de un atleta de élite.
Tecnología y características
La tecnología del Vantage V12 se centra en la pureza de la dinámica de conducción, no en pantallas táctiles ni asistencias intrusivas. Su corazón tecnológico reside en su chasis de aluminio, sus frenos carbonocerámicos de serie, capaces de detener sus 1755 kg con una autoridad pasmosa, y una suspensión adaptativa que busca el equilibrio entre el confort en carretera y la máxima eficacia en circuito. El verdadero alarde tecnológico es la propia existencia de su motor V12 atmosférico acoplado a un cambio manual, una configuración que en su época ya era una especie en peligro de extinción y que hoy se siente como un tesoro de la ingeniería automotriz.
Competencia
En su momento, el Vantage V12 se enfrentó a titanes del automovilismo. Su rival más directo por filosofía podría ser el Ferrari 599 GTB Fiorano, aunque este jugaba en una liga de precio y tamaño ligeramente superior. Sin embargo, por su enfoque purista y su carácter de 'coche de piloto', se medía en sensaciones con el Porsche 911 GT3, que ofrecía una experiencia radicalmente diferente con su motor trasero. También competía con el Lamborghini Gallardo, que oponía su excentricidad italiana y su tracción total a la elegancia y el carácter de propulsión trasera del Aston Martin.
Conclusión
El Aston Martin Vantage V12 no es un coche que se elija con la cabeza, sino con el corazón. Es un exceso glorioso, un deportivo analógico en una era cada vez más digital. Representa el cénit de una fórmula que hoy parece irrepetible: el motor más grande en el chasis más pequeño. Es un futuro clásico indiscutible, un coche que exige ser conducido y que recompensa con una de las experiencias más puras, emocionantes y memorables que se pueden tener sobre cuatro ruedas. Es, en definitiva, un Aston Martin en su estado más puro y salvaje.




