Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage
Potencia
426CV
Par
470Nm
Consumo
13.8l/100
Emisiones
321g/km
0-100 km/h
4.9s
Vel. Máx.
288km/h
Peso
1785kg
Precio
142,491€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
144 L
80 L
313 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Aston Martin Vantage Roadster · 426 CV (2012)
Descripción general
El Aston Martin Vantage Roadster de 2012 es la encarnación del gran turismo británico en su forma más pura y seductora. No es solo un coche, es una declaración de principios donde la elegancia atemporal se fusiona con la fuerza bruta de un motor V8 atmosférico. Conducirlo a cielo abierto es una experiencia que apela directamente al corazón, un viaje sensorial que celebra la libertad y la pasión por el automovilismo.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Vantage Roadster es iniciar un concierto para los sentidos. El protagonista es el V8 de 4.7 litros, cuyo rugido gutural y adictivo eriza la piel al superar las 7000 revoluciones. La caja de cambios manual de seis velocidades te convierte en parte de la mecánica, ofreciendo una conexión pura y directa con sus 426 caballos de potencia. Cada cambio es un evento, cada aceleración una descarga de adrenalina. Su chasis equilibrado y la tracción trasera invitan a sentir la carretera, transmitiendo una confianza que te hace buscar la siguiente curva con una sonrisa imborrable.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte en movimiento, una silueta que desafía el paso del tiempo. Las proporciones son perfectas: un capó largo y bajo que alberga la bestia, una cabina retrasada y una zaga corta y musculosa. Cada línea fluye con una elegancia natural, desde la icónica parrilla de Aston Martin hasta los anchos hombros traseros. Por dentro, el lujo artesanal te envuelve con cuero de primera calidad y detalles en aluminio, creando un ambiente que es a la vez deportivo y exquisitamente refinado, un santuario para dos afortunados ocupantes.
Tecnología y características
Este Vantage Roadster prioriza la emoción mecánica sobre la vanguardia digital. Su tecnología está al servicio del rendimiento puro: un chasis de aluminio pegado, suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y potentes frenos de disco ventilados. No encontrarás grandes pantallas táctiles ni complejos asistentes de conducción. Aquí, la tecnología es el arte de la ingeniería automotriz clásica, un motor atmosférico de alta compresión y una dirección que comunica con precisión lo que sucede bajo las ruedas. Es un coche para puristas, una máquina analógica en un mundo cada vez más digital.
Competencia
En su época, se enfrentó a titanes como el Porsche 911 Carrera S Cabriolet y el Audi R8 Spyder V8. Mientras el 911 ofrecía una precisión quirúrgica y el R8 una exótica presencia tecnológica, el Aston Martin Vantage se distinguía por su alma de gran turismo. Ofrecía un equilibrio único entre confort y deportividad, envuelto en un diseño de una belleza sobrecogedora y con la banda sonora de un V8 que ninguno de sus rivales alemanes podía igualar en carácter y emoción.
Conclusión
El Aston Martin Vantage Roadster es mucho más que un deportivo descapotable; es una experiencia inolvidable. Es un coche para quienes entienden que el lujo no reside en la cantidad de artilugios, sino en la calidad de las sensaciones. Representa una era dorada de los motores de combustión, un canto de cisne de los V8 atmosféricos. Poseerlo es custodiar una pieza de historia automotriz, una máquina de generar emociones que te recompensa cada vez que giras la llave y despiertas a la bestia.




