Aston Martin V12 Vantage Roadster · 700 CV

2020
Gasolina
RWD
Automático 8v
Aston Martin Vantage - Vista 1
Aston Martin Vantage - Vista 2
Aston Martin Vantage - Vista 3
Aston Martin Vantage - Vista 4

Especificaciones y análisis del Aston Martin Vantage

Potencia

700CV

Par

753Nm

Consumo

13.9l/100

Emisiones

315g/km

0-100 km/h

3.6s

Vel. Máx.

322km/h

Peso

-kg

Precio

-

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

200 L

Depósito

73 L

Potencia

515 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima700 CV / 515 kW
Par máximo753 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito73 L
Maletero200 L

Análisis detallado del Aston Martin V12 Vantage Roadster · 700 CV

Descripción general

El Aston Martin V12 Vantage Roadster es mucho más que un simple descapotable; es la culminación de una era. Representa la audaz decisión de fusionar la carrocería más ágil y compacta de la marca con su motor más potente, el legendario V12 de 5.2 litros. El resultado es una bestia a cielo abierto, una pieza de colección instantánea que promete una experiencia de conducción visceral y exclusiva, diseñada para los puristas que buscan la máxima expresión de potencia y libertad.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del V12 Vantage Roadster es desatar una tormenta de emociones. El rugido del motor de doce cilindros al arrancar es una declaración de intenciones, un sonido profundo y adictivo que eriza la piel. Cada aceleración es un golpe de fuerza bruta, con 700 caballos empujando desde el eje trasero y catapultándote hacia el horizonte en solo 3.6 segundos. Conducir a cielo abierto intensifica cada sensación: el viento, el sonido del escape sin filtros y la conexión directa con el asfalto. Es una máquina exigente pero inmensamente gratificante, un baile entre el control y el poder puro que te hace sentir vivo.

Diseño y estética

Visualmente, el V12 Vantage Roadster es una obra de arte funcional y agresiva. Su carrocería ensanchada no es un mero capricho estético, sino una necesidad para albergar el imponente motor V12 y sus enormes llantas de 21 pulgadas. Cada línea, desde el splitter delantero hasta el imponente difusor trasero, ha sido esculpida por el viento para generar carga aerodinámica y mantener a la bestia pegada al suelo. La capota de lona, al plegarse, revela una silueta clásica y elegante, creando un contraste sublime entre su naturaleza salvaje y la belleza atemporal de un Aston Martin.

Tecnología y características

Bajo su escultural piel se esconde un arsenal tecnológico enfocado en el rendimiento. El corazón es el motor V12 biturbo de 5.2 litros, una joya de la ingeniería que entrega 700 CV y 753 Nm de par. Esta potencia se gestiona a través de una transmisión automática ZF de 8 velocidades, recalibrada para ser más rápida y contundente. Para detener a esta bestia, cuenta con un sistema de frenos carbocerámicos de serie, con discos de 410 mm en el eje delantero. El chasis y la suspensión adaptativa han sido puestos a punto específicamente para manejar el extra de potencia y peso, garantizando una dinámica precisa y un control absoluto a alta velocidad.

Competencia

En el exclusivo olimpo de los superdeportivos descapotables con motor delantero, el V12 Vantage Roadster se enfrenta a titanes. Su rival más directo es, quizás, el Ferrari 812 GTS, otro V12 a cielo abierto que ofrece una experiencia igualmente visceral y melódica. También se podría considerar el Mercedes-AMG SL 63, que aunque con un V8, compite en términos de lujo, potencia y prestaciones como gran turismo de altas capacidades. Sin embargo, el Aston Martin juega la carta de la exclusividad y el carácter británico, ofreciendo una mezcla única de brutalidad y elegancia.

Conclusión

El Aston Martin V12 Vantage Roadster no es un coche que se elija con la cabeza, sino con el corazón. Es un canto de cisne, una celebración del motor de combustión en su forma más excesiva y gloriosa antes de la inevitable electrificación. Es un coche anacrónico, brutal y maravilloso, una máquina que exige respeto y recompensa con sensaciones puras y sin filtrar. Más que un vehículo, es una experiencia inolvidable y una pieza de historia del automovilismo destinada a revalorizarse con el tiempo.