Audi A1 1.4 TFSI 122 CV Ambition (2014)

2010
Gasolina
FWD
Manual 6v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

122CV

Par

200Nm

Consumo

5.3l/100

Emisiones

124g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

203km/h

Peso

1175kg

Precio

22,570

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 1.4 TFSI 122 CV Ambition (2014)

Descripción general

El Audi A1 de 2014 es mucho más que un simple coche urbano; es la puerta de entrada al universo premium de Audi en un formato concentrado y lleno de carácter. Con su motor 1.4 TFSI de 122 caballos y su carrocería de tres puertas, este pequeño gigante fue diseñado para conquistar la ciudad con un estilo y una calidad que hasta entonces estaban reservados para segmentos superiores. Representa la audaz promesa de no tener que renunciar a nada: ni al diseño, ni a las prestaciones, ni a la sensación de conducir un coche excepcional, por muy compacto que sea.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Audi A1 es una experiencia que despierta los sentidos. El motor 1.4 TFSI empuja con una energía sorprendente desde bajas revoluciones, gracias a su generoso par de 200 Nm. Cada cambio de marcha con su precisa caja manual de seis velocidades es una invitación a disfrutar de la conducción. Su chasis, ágil y aplomado, transmite una confianza absoluta, convirtiendo las curvas en un juego y el tráfico urbano en un mero trámite. No es solo un coche rápido, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos, es un coche que se siente vivo, comunicativo y, sobre todo, increíblemente sólido y bien construido.

Diseño y estética

El diseño del Audi A1 es una declaración de intenciones. Sus líneas, puras y atléticas, y su icónica parrilla Singleframe le otorgan una presencia imponente a pesar de su tamaño contenido. La carrocería de tres puertas acentúa su perfil dinámico, casi de coupé, evocando una deportividad elegante y atemporal. Por dentro, la magia continúa. El habitáculo te envuelve en una atmósfera de calidad superior, con materiales impecables y un ajuste perfecto en cada componente. Es la sensación de estar en un coche de lujo, destilada en una esencia compacta y vibrante.

Tecnología y características

Este A1 demostró que la mejor tecnología no entiende de tamaños. Su motor TFSI con inyección directa y turbo era un prodigio de eficiencia y rendimiento para la época, complementado por un sistema Stop-Start que subrayaba su conciencia urbana. En el interior, la pantalla retráctil del sistema de infoentretenimiento emergía del salpicadero como un toque de distinción y modernidad, centralizando el control de forma intuitiva. Cada detalle, desde la dirección asistida electrohidráulica sensible a la velocidad hasta la calidad del sonido, estaba pensado para ofrecer una experiencia tecnológica avanzada y perfectamente integrada.

Competencia

En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 se enfrentó a rivales con mucha personalidad. El MINI Cooper siempre fue su principal contendiente, ofreciendo una conducción más juguetona y un diseño retro icónico. Otros como el Alfa Romeo MiTo apelaban a la pasión del diseño italiano, mientras que el DS 3 jugaba la carta de la vanguardia y la personalización francesa. Frente a ellos, el A1 se erigió como la opción de la sofisticación serena, la calidad de construcción alemana y una imagen de marca poderosa, atrayendo a quienes buscaban un lujo más discreto pero inconfundible.

Conclusión

El Audi A1 1.4 TFSI de 122 CV es una joya automovilística. Es la elección perfecta para quien valora la excelencia en el detalle, el placer de una conducción refinada y la distinción de un diseño premium, todo ello en un frasco pequeño. Aunque su practicidad no es su mayor virtud, lo compensa con creces con una carga emocional y una sensación de calidad que perduran en el tiempo. Es más que un coche; es una experiencia, un pequeño lujo diario que demuestra que las mejores cosas, a menudo, vienen en los paquetes más compactos.