Audi A1 1.6 TDI 105 CV Ambition (2010-2012)

2010
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

105CV

Par

250Nm

Consumo

3.9l/100

Emisiones

103g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1215kg

Precio

20,960

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 1.6 TDI 105 CV Ambition (2010-2012)

Descripción general

El Audi A1 1.6 TDI de 2010 representó la audaz entrada de Audi en el segmento de los coches urbanos premium. No era solo un coche pequeño, era la promesa de encapsular toda la esencia, calidad y prestigio de la marca de los cuatro aros en un formato ágil y perfecto para la ciudad. Este motor diésel de 105 caballos se presentaba como el corazón equilibrado y eficiente de una gama que aspiraba a conquistar corazones y asfalto.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A1 1.6 TDI es sentir una conexión inmediata con el asfalto. El empuje de sus 250 Nm de par desde muy bajas vueltas te regala una agilidad sorprendente en el tráfico urbano, haciendo que cada semáforo sea una oportunidad para sonreír. En carretera, se siente aplomado y seguro, como un coche de un segmento superior. La dirección electrohidráulica transmite confianza y precisión en cada curva, mientras que la suspensión, con el toque firme característico de Audi, te hace sentir que tienes el control total. No es un deportivo radical, pero su conducción es una experiencia refinada y placentera que te envuelve en una burbuja de calidad.

Diseño y estética

Su diseño es una declaración de intenciones. La carrocería de tres puertas le confiere un perfil dinámico y juvenil, mientras que la icónica parrilla Singleframe y las líneas tensas y elegantes gritan 'Audi' desde cada ángulo. Pero es al abrir la puerta donde la magia ocurre. El interior te recibe con una calidad de materiales y un ajuste de piezas que eran simplemente inauditos en su categoría. Cada botón, cada superficie, transmite una sensación de solidez y cuidado por el detalle que te hace sentir especial. Es un pequeño gran coche que cuida tanto la forma como la función.

Tecnología y características

En su momento, este A1 era un concentrado de tecnología. El motor diésel con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable y sistema Start-Stop era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. Buscaba ofrecer consumos increíblemente bajos, con solo 3.9 l/100km declarados, sin renunciar a una respuesta enérgica. Más allá del motor, elementos como la dirección asistida electrohidráulica o la posibilidad de equipar el avanzado sistema de infoentretenimiento MMI lo situaban un paso por delante de sus competidores, ofreciendo tecnología de gamas altas en un frasco pequeño.

Competencia

El Audi A1 no llegó a un segmento vacío. Su principal adversario era el carismático y divertido MINI Cooper D, un icono de estilo y conducción ágil. También se enfrentaba al Alfa Romeo MiTo, con su inconfundible diseño italiano, y al Citroën DS3, que apostaba por la personalización y la originalidad. Frente a ellos, el A1 jugaba la carta de la sobriedad, la madurez y una calidad percibida abrumadora. Era la elección para quien buscaba la imagen y el refinamiento de una berlina alemana en el tamaño perfecto para el día a día.

Conclusión

El Audi A1 1.6 TDI Ambition fue mucho más que un simple utilitario. Fue la demostración de que el lujo, la calidad y la tecnología no entienden de tamaños. Consiguió crear un coche deseable, eficiente y con un aplomo extraordinario, que se sentía premium en cada kilómetro. Para muchos, fue la puerta de entrada al universo Audi, un sueño cumplido que combinaba la practicidad de un coche urbano con el orgullo y la satisfacción de conducir un vehículo de alta gama. Un acierto rotundo que dejó una huella imborrable.