Audi A1 2.0 TDI 143 CV Ambition (2014)

2010
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

143CV

Par

320Nm

Consumo

4.1l/100

Emisiones

108g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

217km/h

Peso

1265kg

Precio

23,990

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 2.0 TDI 143 CV Ambition (2014)

Descripción general

El Audi A1 2.0 TDI de 143 CV representa la culminación de una idea: encapsular la esencia de un gran coche en un formato urbano y ágil. Lanzado en 2014, este pequeño gigante no es solo un coche para la ciudad, es una declaración de intenciones. Combina la sofisticación y calidad de Audi con un motor diésel potente y eficiente, creando una experiencia de conducción que desafía las expectativas de su segmento y te hace sentir al volante de algo verdaderamente especial desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse a los mandos de este A1 es descubrir un torrente de emociones. El motor 2.0 TDI empuja con una fuerza contundente y adictiva desde muy bajas revoluciones, gracias a sus 320 Nm de par. Cada aceleración es una pequeña descarga de adrenalina, pegándote al asiento con una solvencia inesperada. Su chasis, firme y aplomado, transmite una confianza absoluta en cada curva, dibujando las trazadas con precisión milimétrica. A pesar de su tamaño, se siente como un coche sólido y estable, un pequeño atleta que devora el asfalto y convierte cada trayecto en una experiencia de conducción pura y gratificante.

Diseño y estética

El diseño del Audi A1 es un ejercicio de elegancia contenida y deportividad. Su carrocería de tres puertas, con líneas tensas y proporciones perfectas, ha envejecido con una gracia excepcional, manteniendo una apariencia moderna y deseable. Pero es en el interior donde el corazón se rinde. La calidad de los materiales, el ajuste perfecto de cada componente y el tacto de los mandos te transportan a un segmento superior. Es un habitáculo que te acoge, un refugio de buen gusto y ergonomía donde cada detalle ha sido pensado para el placer de los sentidos, demostrando que el lujo no entiende de tamaños.

Tecnología y características

Bajo su piel compacta, el A1 2.0 TDI esconde tecnología de vanguardia para su época. El motor diésel con inyección common-rail y sistema Start-Stop no solo ofrece un rendimiento brillante, sino también una eficiencia sorprendente. En el habitáculo, el sistema de infoentretenimiento MMI, con su característica pantalla retráctil, se convierte en el centro neurálgico de un coche conectado e intuitivo. La dirección electrohidráulica, sensible a la velocidad, aporta un control preciso y seguro en cualquier circunstancia. Es la sensación reconfortante de tener la tecnología de una gran berlina al servicio de una conducción ágil y divertida.

Competencia

En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 se enfrentó a rivales con mucha personalidad. El MINI Cooper SD era su némesis natural, ofreciendo una conducción más juguetona y un diseño icónico. El Alfa Romeo MiTo aportaba el toque de pasión y estilo italiano, mientras que el Citroën DS3 jugaba la carta de la personalización y el chic francés. Frente a ellos, el A1 se erigía como la opción más madura y equilibrada, la elección para quien buscaba la sobriedad, la calidad de construcción alemana y la sensación de conducir un coche de una categoría superior, sin estridencias pero con una contundencia innegable.

Conclusión

El Audi A1 2.0 TDI 143 CV es mucho más que un coche pequeño y potente; es una joya de la ingeniería. Logra un equilibrio casi perfecto entre prestaciones emocionantes, un consumo ridículamente bajo y una calidad percibida que enamora. Aunque su espacio interior es limitado y su precio era elevado, lo compensa con una experiencia de conducción y una sensación de producto 'redondo' que pocos coches de su tamaño pueden ofrecer. Es un capricho racional, un vehículo que satisface el deseo de deportividad y el anhelo de calidad sin renunciar a la eficiencia del día a día. Un coche que deja una huella imborrable.