Audi A1 Sportback 1.2 TFSI 86 CV Ambition (2011-2012)

2012
Gasolina
FWD
Manual 5v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

86CV

Par

160Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

11.9s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1140kg

Precio

19,250

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

63 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima86 CV / 63 kW
Par máximo160 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 Sportback 1.2 TFSI 86 CV Ambition (2011-2012)

Descripción general

El Audi A1 Sportback de 2012 representó la entrada al universo premium de Audi en un formato concentrado y lleno de carácter. Con su carrocería de cinco puertas, ofrecía un plus de versatilidad sin sacrificar el diseño dinámico que lo caracterizaba. Este modelo, equipado con el eficiente motor 1.2 TFSI de 86 caballos y el acabado Ambition, prometía una experiencia de conducción refinada y ágil, encapsulando la esencia de la marca de los cuatro aros en cada detalle.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A1 Sportback es sentir cómo la ciudad se convierte en tu patio de recreo. Sus 86 caballos, apoyados por un turbo que entrega 160 Nm de par desde muy bajas vueltas, le otorgan una agilidad sorprendente en el tráfico diario. No busca récords de aceleración, sino ofrecer una respuesta viva y enérgica que te saca una sonrisa. La caja de cambios manual de cinco velocidades tiene un tacto preciso y la dirección electrohidráulica transmite confianza, permitiéndote trazar curvas con una compostura y aplomo que te hacen olvidar que conduces un coche de menos de cuatro metros.

Diseño y estética

El diseño del A1 Sportback es una declaración de intenciones. Compacto pero con una presencia imponente, sus líneas tensas y la icónica parrilla Singleframe de Audi le confieren un aspecto atlético y sofisticado. La versión Ambition realza su carácter con llantas de 16 pulgadas y detalles que subrayan su dinamismo. Por dentro, el flechazo es instantáneo. La calidad de los materiales, el ajuste de cada pieza y el diseño ergonómico del salpicadero te transportan a un segmento superior. Es un habitáculo que no solo se ve bien, sino que se siente excepcionalmente sólido y cuidado.

Tecnología y características

Bajo su capó, el A1 escondía tecnología avanzada para su época. El motor 1.2 TFSI con inyección directa y turbo era un ejemplo de 'downsizing' bien ejecutado, buscando un equilibrio perfecto entre prestaciones y un consumo contenido de 5.1 litros a los cien. El sistema Start-Stop, de serie, contribuía a su eficiencia urbana. Aunque no disponía de las pantallas gigantes actuales, su sistema de infoentretenimiento era intuitivo y la calidad de sonido, superior a la media, convirtiendo cada viaje en una experiencia placentera y conectada.

Competencia

En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 Sportback se enfrentaba a rivales con mucha personalidad. El MINI Cooper era su principal adversario, con su enfoque en el 'go-kart feeling' y la personalización. Otros contendientes eran el Alfa Romeo MiTo, que jugaba la carta del diseño y la pasión italiana, y el Citroën DS3, con su estilo chic y atrevido. Frente a ellos, el A1 oponía la sobriedad, una calidad de construcción intachable y la imagen de marca de Audi, atrayendo a quienes buscaban la madurez y el refinamiento de sus hermanos mayores en un frasco pequeño.

Conclusión

El Audi A1 Sportback 1.2 TFSI es mucho más que un coche pequeño; es una experiencia Audi en miniatura. Es la elección perfecta para quien desea moverse con agilidad por la ciudad sin renunciar a la calidad, el confort y el prestigio de una marca premium. Su motor es voluntarioso y frugal, y la carrocería de cinco puertas añade la practicidad necesaria para el día a día. Quizás no sea el más espacioso ni el más potente, pero su equilibrio general y la sensación de conducir un producto sólido y bien hecho lo convierten en un objeto de deseo atemporal.