Audi A1 Sportback 1.2 TFSI 86 CV Ambition (2014)

2012
Gasolina
FWD
Manual 5v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

86CV

Par

160Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

116g/km

0-100 km/h

11.9s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1140kg

Precio

20,240

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

63 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima86 CV / 63 kW
Par máximo160 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 Sportback 1.2 TFSI 86 CV Ambition (2014)

Descripción general

El Audi A1 Sportback de 2012 irrumpió en el mercado como una promesa cumplida: toda la esencia, calidad y prestigio de Audi, concentrados en un formato urbano y versátil. Con sus cinco puertas, esta versión Ambition no solo ofrecía un plus de practicidad, sino que envolvía al conductor en una atmósfera premium que era difícil de encontrar en su segmento. Era, y sigue siendo, una declaración de intenciones para quien busca distinción y refinamiento en cada trayecto diario.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A1 con el motor 1.2 TFSI de 86 CV es una experiencia de suavidad y agilidad. Aunque sus cifras de aceleración no buscan romper récords, el empuje del turbo desde bajas revoluciones lo convierte en un coche increíblemente vivaz y resolutivo en la ciudad. Se siente ligero, preciso y plantado sobre el asfalto, con una dirección que transmite confianza y un cambio manual de 5 velocidades de tacto exquisito. Es un coche que no grita su potencia, sino que susurra su calidad y refinamiento en cada curva y cada cambio de marcha, haciendo que cada desplazamiento sea un pequeño placer.

Diseño y estética

El diseño del Audi A1 Sportback es un ejercicio de elegancia contenida. Logra ser deportivo y sofisticado sin estridencias, con las líneas maestras que definen a sus hermanos mayores. La parrilla Singleframe y la firma lumínica lo identifican al instante como un miembro de la familia de Ingolstadt. Por dentro, la sensación es aún más impactante. Los materiales son de una calidad soberbia, los ajustes son milimétricos y cada botón o control ofrece una respuesta sólida y gratificante. Sentarse en él es sentirse en un coche de una categoría superior, un refugio de calma y buen gusto en medio del caos urbano.

Tecnología y características

Bajo su capó, el motor 1.2 TFSI era una pequeña joya de la ingeniería, combinando inyección directa y turbo para ofrecer una respuesta enérgica con consumos muy contenidos, ayudado por un eficaz sistema Stop-Start. La tecnología se sentía también en el chasis, con una dirección electrohidráulica sensible a la velocidad que se endurecía en carretera para dar seguridad y se ablandaba en ciudad para facilitar las maniobras. Aunque los sistemas de asistencia no eran tan avanzados como los actuales, el A1 ya ofrecía un sistema de infoentretenimiento MMI que era una referencia por su lógica y calidad de visualización, integrando el vehículo y el conductor de una forma muy intuitiva.

Competencia

En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 Sportback se enfrentaba a rivales con mucha personalidad. Su principal adversario era, sin duda, el MINI Cooper, que jugaba la carta de la diversión al volante y la personalización extrema. También competía con el Alfa Romeo MiTo, que seducía con su diseño pasional y su carácter italiano, y con el DS 3, el representante del chic y la vanguardia francesa. Frente a ellos, el A1 oponía la sobriedad, la calidad de construcción y una imagen de marca poderosa, atrayendo a un público que valoraba la perfección alemana por encima de todo.

Conclusión

El Audi A1 Sportback 1.2 TFSI Ambition es mucho más que un simple coche pequeño. Es una puerta de entrada al universo premium de Audi, una experiencia de conducción refinada y un objeto de diseño atemporal. Su mayor virtud es hacerte sentir especial en los trayectos cotidianos, gracias a una calidad que se percibe en cada detalle. Si bien su precio era elevado y su rendimiento es más adecuado para un uso tranquilo que deportivo, el equilibrio que consigue entre eficiencia, agilidad y prestigio lo convierte en una opción profundamente deseable para quien busca un coche urbano con alma de grande.