Audi A1 Sportback 1.6 TDI 90 CV Attraction S tronic 7 vel. (2011-2012)

2012
Gasóleo
FWD
Automático 7v
Audi A1 - Vista 1
Audi A1 - Vista 2
Audi A1 - Vista 3
Audi A1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A1

Potencia

90CV

Par

230Nm

Consumo

4.2l/100

Emisiones

111g/km

0-100 km/h

11.6s

Vel. Máx.

182km/h

Peso

1260kg

Precio

20,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo230 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A1 Sportback 1.6 TDI 90 CV Attraction S tronic 7 vel. (2011-2012)

Descripción general

El Audi A1 Sportback de 2012 no es solo un coche pequeño; es una declaración de intenciones. Representa la audaz apuesta de Audi por condensar toda su esencia premium, su calidad y su tecnología en un formato urbano y versátil. Con sus cinco puertas, el Sportback añade la practicidad que le faltaba a su hermano de tres, convirtiéndose en el compañero ideal para la ciudad sin renunciar a un ápice del estilo y el prestigio que definen a la marca de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A1 1.6 TDI es descubrir una suavidad inesperada. Sus 90 caballos, gestionados por la brillante caja S tronic de 7 velocidades, entregan la potencia de forma lineal y sin tirones. No busca récords de aceleración, sino ofrecer una conducción placentera y eficiente. El motor diésel empuja con decisión desde bajas vueltas gracias a su generoso par, haciendo que moverse por el tráfico sea un juego de niños. La dirección electrohidráulica transmite confianza y el chasis se siente sólido y bien aplomado, regalando una sensación de seguridad y control propia de un coche de un segmento superior.

Diseño y estética

El diseño del A1 Sportback es un ejercicio de equilibrio perfecto. Sus líneas son compactas pero musculosas, con una presencia que cautiva miradas. La icónica parrilla Singleframe de Audi domina el frontal, mientras que la zaga, limpia y moderna, remata un conjunto armonioso y lleno de carácter. Pero es en el interior donde el A1 realmente enamora. Cada material, cada ajuste, cada botón, respira calidad. Sentarse en él es como entrar en un Audi A4 en miniatura; el tacto de los mandos y la solidez del ensamblaje te hacen sentir que viajas en un coche especial, un refugio de lujo en medio del bullicio urbano.

Tecnología y características

En 2012, este A1 ya era un concentrado tecnológico. La joya de la corona es, sin duda, la transmisión S tronic de doble embrague, una maravilla de la ingeniería que proporciona cambios de marcha casi instantáneos e imperceptibles, mejorando tanto el confort como la eficiencia. El motor 1.6 TDI, con su sistema common-rail y la función Stop-Start, era un referente en consumo y emisiones. A esto se suma una dirección asistida con dureza variable según la velocidad y un sistema de infoentretenimiento que, para la época, ofrecía una conectividad y una interfaz de usuario muy avanzadas.

Competencia

En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 Sportback se enfrentaba a rivales con mucha personalidad. El MINI Cooper D jugaba la carta del diseño retro y la conducción tipo karting, mientras que el Citroën DS3 apostaba por la originalidad y la personalización. Sin embargo, el A1 se desmarcaba con un argumento imbatible: la calidad percibida. Ninguno de sus competidores podía igualar su refinamiento interior, la solidez de su construcción ni la suavidad de su mecánica, ofreciendo una experiencia más madura y completa.

Conclusión

El Audi A1 Sportback 1.6 TDI S tronic es mucho más que un simple medio de transporte; es un capricho racional. Es la elección perfecta para quien valora la imagen, la calidad de construcción y la tecnología en un formato compacto. Su conducción es un bálsamo en la ciudad, su consumo es ridículo y su interior te hace sentir especial cada día. Aunque su espacio trasero es justo y su precio era elevado, la sensación de poseer un Audi en toda regla, con todo lo que ello implica, es una recompensa emocional que pocos coches de su tamaño pueden ofrecer.