Especificaciones y análisis del Audi A1
Potencia
90CV
Par
230Nm
Consumo
3.6l/100
Emisiones
94g/km
0-100 km/h
11.6s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1220kg
Precio
21,740€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 7v
FWD
5 / 5 puertas
270 L
45 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A1 Sportback 1.4 TDI ultra 90 CV Attraction S tronic 7 vel. (2014-2016)
Descripción general
El Audi A1 Sportback de 2015 representaba la puerta de entrada al universo Audi, una promesa de calidad y prestigio en un formato concentrado y urbano. Esta versión 1.4 TDI ultra, con su eficiente motor diésel de 90 CV y el refinado cambio S tronic, no solo era un coche para la ciudad, sino una declaración de intenciones: la eficiencia no tiene por qué renunciar a la emoción y al sentimiento premium. Era la elección inteligente para quien buscaba distinción y bajos consumos en cada trayecto.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del A1 1.4 TDI era descubrir una agilidad sorprendente. Su motor de tres cilindros, gracias a un generoso par de 230 Nm desde muy bajas vueltas, empujaba con una energía inesperada en el tráfico urbano, haciendo que cada salida de semáforo fuera un pequeño placer. La caja de cambios S tronic de 7 velocidades trabajaba con una suavidad y rapidez que te hacía olvidar que existía, contribuyendo a una conducción fluida y relajada. Aunque sus 11.6 segundos en el 0 a 100 km/h no lo convertían en un deportivo, su aplomo en carretera y su dirección precisa transmitían una seguridad y una conexión con el asfalto propias de un coche de categoría superior. El sonido característico del motor tricilíndrico le añadía una nota de personalidad, mientras que el consumo ridículamente bajo provocaba una sonrisa de satisfacción cada vez que mirabas la autonomía.
Diseño y estética
El diseño del A1 Sportback era puro ADN Audi, una escultura compacta y atlética. Cada línea, desde la imponente parrilla Singleframe hasta los afilados pilotos traseros, estaba trazada con una precisión milimétrica que gritaba calidad. La carrocería de cinco puertas añadía una dosis de practicidad sin romper la elegancia de su perfil. Pero era en el interior donde la magia de Audi se sentía con más fuerza. A pesar de su tamaño, la sensación era la de estar en un coche mucho más grande y caro. Los materiales, el tacto de cada botón, el sonido sólido de las puertas al cerrar... todo estaba diseñado para deleitar los sentidos y crear un ambiente de lujo y sofisticación que te envolvía y te hacía sentir especial.
Tecnología y características
La denominación "ultra" era mucho más que una etiqueta; era el corazón tecnológico de este A1. El motor 1.4 TDI fue optimizado hasta el extremo para lograr cifras de consumo mínimas, empleando inyección directa common-rail, turbo de geometría variable y un sistema Start-Stop de funcionamiento impecable. Esta proeza de la ingeniería se combinaba con la transmisión S tronic de doble embrague, una pieza de tecnología avanzada que ofrecía cambios casi instantáneos y una eficiencia superior a la de un cambio manual. Aunque el acabado Attraction era el de acceso, la plataforma del A1 permitía equipar tecnologías de segmentos superiores, demostrando que la innovación no entiende de tamaños.
Competencia
En el exclusivo club de los utilitarios premium, el Audi A1 se enfrentaba a rivales con mucha personalidad. Su principal adversario era el MINI 5 puertas, que jugaba la carta del diseño icónico y la sensación de conducción de un kart. Frente a él, el A1 oponía una imagen más sobria, madura y tecnológica, atrayendo a un público que buscaba la calidad y la seriedad de una gran berlina alemana en formato de bolsillo. Otros modelos como un Volkswagen Polo muy equipado o un DS 3 intentaban acercarse, pero el A1 siempre mantenía una distancia gracias a su impecable calidad de construcción y el prestigio de los cuatro aros en su calandra.
Conclusión
El Audi A1 Sportback 1.4 TDI ultra S tronic fue una joya de la ingeniería compacta. Logró encapsular la esencia de Audi —calidad, tecnología y un diseño atemporal— en un vehículo perfecto para el día a día. No era el más rápido ni el más espacioso, pero ofrecía una experiencia de conducción refinada, unos costes de uso increíblemente bajos y un sentimiento de orgullo cada vez que te ponías al volante. Fue, y sigue siendo, una demostración de que lo bueno, si es premium, viene en frasco pequeño.




