Especificaciones y análisis del Audi A3
Potencia
110CV
Par
235Nm
Consumo
4.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1185kg
Precio
22,418€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
350 L
55 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A3 1.9 TDI Attraction · 110 CV (2000-2001)
Descripción general
El Audi A3 1.9 TDI Attraction del año 2000 es un compacto que, a pesar de su edad, sigue siendo un referente en el segmento. Con su motor diésel de 110 CV, ofrecía un equilibrio notable entre prestaciones y consumo, convirtiéndose en una opción muy atractiva para quienes buscaban un coche premium con un coste de uso contenido. Su diseño atemporal y la calidad de sus acabados lo diferenciaban de la competencia, consolidando la imagen de Audi en el segmento de los compactos de lujo.
Experiencia de conducción
Al volante del A3 1.9 TDI, la sensación de solidez y aplomo es inmediata. El motor diésel, aunque no es un prodigio de suavidad, entrega su potencia de forma contundente desde bajas revoluciones, gracias a su turbo de geometría variable y un par motor de 235 Nm. Esto se traduce en una respuesta ágil en ciudad y una capacidad de adelantamiento sorprendente en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen compromiso entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad. La dirección, precisa y comunicativa, contribuye a una experiencia de conducción gratificante, transmitiendo confianza en cada curva. A pesar de sus 10.5 segundos para alcanzar los 100 km/h, la sensación general es de un coche con brío y capaz de afrontar largos viajes con comodidad y eficiencia.
Diseño y estética
El diseño del Audi A3 de tres puertas del año 2000 es un ejemplo de elegancia contenida y atemporalidad. Sus líneas limpias y proporciones equilibradas le otorgan una presencia sofisticada que ha envejecido con dignidad. La parrilla frontal, aunque más discreta que en modelos posteriores, ya insinúa la identidad de marca. Los faros, de formas suaves, se integran armoniosamente en el conjunto. La silueta de tres puertas acentúa su carácter deportivo y juvenil, mientras que la calidad de los materiales y los ajustes en el interior son un claro reflejo del estándar premium de Audi. Cada detalle, desde los tiradores de las puertas hasta los acabados del salpicadero, transmite una sensación de solidez y durabilidad.
Tecnología y características
En el año 2000, el Audi A3 1.9 TDI Attraction incorporaba una tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de inyección directa con turbo de geometría variable e intercooler era un referente en eficiencia y rendimiento. La gestión electrónica del motor permitía optimizar el consumo de combustible, logrando una cifra combinada de 4.9 l/100km, excepcional para la época. En el interior, aunque no contaba con las pantallas táctiles actuales, ofrecía un sistema de sonido de calidad y un climatizador que garantizaba el confort de los ocupantes. La seguridad activa y pasiva también estaba presente, con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, y una estructura de carrocería diseñada para proteger a los pasajeros. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporcionaba una buena conexión con la carretera.
Competencia
En su momento, el Audi A3 1.9 TDI Attraction se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los compactos premium. Entre ellos destacaban el BMW Serie 3 Compact, que ofrecía una propuesta más deportiva con tracción trasera, y el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, que apostaba por un diseño más atrevido. Otros competidores indirectos incluían al Volkswagen Golf, con el que compartía plataforma y algunos componentes mecánicos, pero al que superaba en acabados y posicionamiento de marca, y el Alfa Romeo 147, que seducía por su diseño pasional y su comportamiento dinámico. Sin embargo, el A3 se distinguía por su equilibrio general, su calidad de construcción y la eficiencia de su motor diésel, lo que le permitía mantener una posición privilegiada en el mercado.
Conclusión
El Audi A3 1.9 TDI Attraction del año 2000 es un coche que ha dejado una huella imborrable en la historia de los compactos. Su combinación de un motor diésel eficiente y potente, un diseño atemporal y una calidad de construcción excepcional lo convirtieron en un referente. A pesar del paso del tiempo, sigue siendo un vehículo con un encanto especial, capaz de ofrecer una experiencia de conducción gratificante y un confort notable. Es un testimonio de la ingeniería alemana y de la visión de Audi de crear coches que perduren en el tiempo, tanto por su estética como por su fiabilidad mecánica. Un clásico moderno que aún hoy puede sorprender por sus virtudes.




