Audi A3 1.8 T tiptronic Ambiente 5 vel. · 150 CV (2001-2003)

2000
Gasolina
FWD
Automático 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

150CV

Par

210Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9s

Vel. Máx.

214km/h

Peso

1220kg

Precio

26,650

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 1.8 T tiptronic Ambiente 5 vel. · 150 CV (2001-2003)

Descripción general

El Audi A3 de primera generación no fue solo un coche, fue el creador de un segmento. Esta versión, con el mítico motor 1.8 Turbo de 150 caballos y el cambio automático Tiptronic, representaba el culmen del compacto premium a principios de los 2000. Era la puerta de entrada a un mundo de sofisticación, calidad y prestaciones que hasta entonces estaba reservado a berlinas de mayor tamaño. Un coche que prometía y entregaba sensaciones de categoría superior en un formato ágil y juvenil.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es un viaje en el tiempo a una época dorada de la ingeniería. El motor 1.8T empuja con una contundencia que sorprende, gracias a un turbo que sopla desde muy bajas vueltas y te pega al asiento con una elasticidad maravillosa. No es la velocidad de un deportivo moderno, es la sensación de poderío constante y refinado. El cambio Tiptronic, aunque pausado para los estándares actuales, aporta una comodidad exquisita en el día a día y permite jugar con las marchas cuando la carretera se retuerce. Se siente un coche sólido, aplomado, un pequeño tanque que te transmite una confianza absoluta para devorar kilómetros con una sonrisa.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. Las líneas puras y la silueta compacta de tres puertas crearon una imagen deportiva y distinguida que ha envejecido con una dignidad increíble. Cada panel, cada junta, cada material del interior habla de una obsesión por la calidad. Abrir la puerta y sentir su peso, tocar el tacto de los plásticos blandos del salpicadero o escuchar el sonido de los mandos era, y sigue siendo, una experiencia que te confirma que estás en un coche especial, construido para durar y para ser admirado.

Tecnología y características

La verdadera tecnología de este Audi A3 no estaba en las pantallas, sino bajo el capó y en su estructura. El motor de cinco válvulas por cilindro con turbocompresor e intercooler era una joya de la ingeniería mecánica, capaz de ofrecer un rendimiento brillante con una fiabilidad contrastada. La suspensión, con un equilibrio magistral entre confort y dinamismo, y la calidad de construcción general, establecieron un nuevo estándar. Era tecnología al servicio de la conducción y la durabilidad, una filosofía que se siente en cada kilómetro.

Competencia

En su época, miraba de tú a tú a los BMW Serie 3 Compact y a los Mercedes-Benz SportCoupé. Frente a ellos, el A3 ofrecía un equilibrio diferente, con un diseño más sobrio y una sensación de calidad interior que a menudo se percibía como superior. También se distanciaba claramente de su primo, el Volkswagen Golf IV, no por plataforma, sino por un aura de prestigio, refinamiento y atención al detalle que justificaba cada euro de diferencia. Era la elección racional para quien buscaba un compacto con el alma de una gran berlina alemana.

Conclusión

Este Audi A3 1.8T Tiptronic es mucho más que un coche usado; es un pedazo de historia automotriz y un futuro clásico. Representa una era en la que los coches se diseñaban para perdurar, para emocionar a través de la mecánica y la calidad. Conducirlo hoy es redescubrir el placer de un motor con carácter, un chasis noble y la satisfacción de poseer un objeto bien hecho. Es la prueba de que un gran coche no se mide por su edad, sino por las emociones que es capaz de despertar.