Audi S3 1.8T 225 CV quattro 6 vel. (2001-2003)

2000
Gasolina
AWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

224CV

Par

280Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.6s

Vel. Máx.

243km/h

Peso

1420kg

Precio

35,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

62 L

Potencia

165 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima224 CV / 165 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi S3 1.8T 225 CV quattro 6 vel. (2001-2003)

Descripción general

El Audi S3 de la generación 8L, especialmente en su iteración de 225 caballos, no es solo un coche; es un icono de principios de los 2000. Representó la culminación del compacto premium, un vehículo que fusionaba la discreción y calidad de un Audi A3 con unas prestaciones que ponían en aprietos a deportivos de mayor envergadura. Era el sueño de muchos, un lobo con piel de cordero que prometía emociones fuertes en un formato práctico y elegante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del S3 es un viaje en el tiempo a una era dorada del turbo. El motor 1.8T de 225 CV empuja con una contundencia adictiva a partir de las 2200 rpm, catapultándote hacia adelante con un silbido característico que enamora. La caja de cambios manual de 6 velocidades tiene un tacto preciso y mecánico, invitando a jugar con ella constantemente. Pero la verdadera magia reside en el sistema de tracción quattro. Proporciona una sensación de seguridad y aplomo absolutos, permitiéndote trazar curvas con una confianza pasmosa, como si el coche fuera sobre raíles. Es un deportivo eficaz, rápido y sorprendentemente fácil de llevar al límite.

Diseño y estética

Su estética es un ejercicio de contención y deportividad. Basado en la atemporal carrocería de 3 puertas del A3, el S3 añadía los detalles justos para delatar su potencial sin caer en la estridencia. Los parachoques ensanchados, las llantas de 17 pulgadas de diseño Avus, la doble salida de escape y, sobre todo, los icónicos retrovisores de aluminio pulido, creaban una imagen musculosa y sofisticada. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad excepcional, manteniendo su atractivo y su clase más de dos décadas después.

Tecnología y características

Para su época, el S3 era un concentrado de tecnología. El corazón era el legendario motor 1.8T con cinco válvulas por cilindro, turbo e intercooler, una joya de la ingeniería que entregaba 224 CV de forma explosiva pero controlable. La potencia se gestionaba a través de una caja manual de seis marchas y se transmitía al asfalto mediante el eficaz sistema de tracción total quattro con embrague Haldex, una garantía de motricidad en cualquier circunstancia. El chasis, con suspensiones más firmes y frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas, estaba perfectamente afinado para digerir el aumento de prestaciones.

Competencia

A principios de siglo, la batalla de los compactos deportivos estaba al rojo vivo. El S3 se enfrentaba a rivales de gran calibre como el BMW 325ti Compact, que ofrecía la pureza de la propulsión trasera, y el Alfa Romeo 147 GTA, con su melodioso y potente motor V6 de tracción delantera. Poco después llegaría su primo, el Volkswagen Golf R32, con un motor V6 más grande y tracción total. Frente a ellos, el Audi S3 destacaba por su equilibrio, la eficiencia de su motor turbo y una sensación de calidad y tecnología superior que lo convertían en la opción más completa y racionalmente pasional.

Conclusión

El Audi S3 1.8T 225 CV es mucho más que un simple coche rápido; es el perfecto equilibrio entre rendimiento, usabilidad diaria y calidad premium. Fue el coche que definió un segmento y que demostró que no era necesario un gran tamaño para disfrutar de grandes sensaciones. Hoy en día, es un clásico moderno muy codiciado, un testimonio de una época en la que la ingeniería alemana creó una máquina de disfrute tan eficaz como discreta. Un coche que deja una huella imborrable en quien lo conduce.