Audi A3 1.9 TDI Ambiente · 101 CV (2001-2003)

2000
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

101CV

Par

240Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1185kg

Precio

23,240

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 1.9 TDI Ambiente · 101 CV (2001-2003)

Descripción general

El Audi A3 de primera generación, especialmente con el motor 1.9 TDI, es más que un coche; es un icono que democratizó el lujo en el segmento compacto. Con su lanzamiento, Audi no solo creó un superventas, sino que estableció un nuevo estándar de calidad y refinamiento que obligó a toda la industria a reaccionar. Recordar este A3 es evocar una época en la que la solidez y la durabilidad eran la máxima aspiración.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es una experiencia que transporta. El motor 1.9 TDI de 101 caballos no impresiona por su potencia bruta, sino por su contundente empuje desde bajas vueltas. Esos 240 Nm de par se sienten como una ola de fuerza que te impulsa con una facilidad pasmosa, haciendo de cada adelantamiento una maniobra sencilla y segura. El cambio manual de cinco velocidades tiene un tacto preciso y mecánico, conectándote directamente con la conducción. A pesar de no ser un deportivo, su chasis muestra un aplomo soberbio en carretera, transmitiendo una sensación de seguridad y control que pocos compactos de su época podían igualar.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 es una lección de atemporalidad. Sus líneas, limpias y proporcionadas, huyen de cualquier estridencia, creando una silueta que, más de dos décadas después, sigue viéndose elegante y actual. La calidad de construcción es palpable en cada detalle, desde el sonido sólido al cerrar la puerta hasta el ajuste milimétrico de los paneles. Por dentro, el acabado Ambiente hacía honor a su nombre, con materiales de primera calidad y un diseño sobrio y funcional que sentó las bases para todos los interiores de Audi que vendrían después. Es un coche que envejece con una dignidad admirable.

Tecnología y características

Aunque hoy sus especificaciones puedan parecer modestas, en su momento, el A3 1.9 TDI era un concentrado de tecnología diésel. Su sistema de inyección directa mediante bomba-inyector, combinado con un turbo de geometría variable, era una solución sofisticada que permitía un rendimiento brillante y unos consumos extraordinariamente bajos para la época. Este propulsor no solo era eficiente, sino que ofrecía una fiabilidad mecánica que se ha convertido en leyenda. Más allá del motor, su chasis bien afinado y la calidad de su construcción demostraban el compromiso de Audi con la ingeniería de vanguardia.

Competencia

En su lanzamiento, el Audi A3 se enfrentó a una competencia feroz, pero supo labrarse su propio espacio. Sus rivales más directos eran el BMW Serie 3 Compact, que ofrecía una conducción más deportiva gracias a su propulsión trasera, y el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, que apostaba por una imagen de marca y confort. Sin embargo, el A3 encontró el equilibrio perfecto entre calidad premium, practicidad y una imagen sofisticada pero discreta. También competía con las versiones más equipadas de su primo, el Volkswagen Golf, sobre el que aportaba un plus de distinción y acabados que justificaba su precio.

Conclusión

El Audi A3 1.9 TDI no es solo un coche, es una pieza clave en la historia del automovilismo moderno. Representa la perfecta simbiosis entre la ingeniería alemana, la eficiencia de un motor legendario y un diseño que ha trascendido el paso del tiempo. Conducirlo es entender por qué Audi se convirtió en una referencia premium. Es un vehículo que enamora por su equilibrio, su solidez y esa sensación de estar hecho para durar una eternidad. Un futuro clásico que, a día de hoy, sigue siendo una opción increíblemente inteligente y satisfactoria.