Audi A3 1.9 TDIe DPF · 105 CV (2007-2008)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

105CV

Par

250Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

194km/h

Peso

1355kg

Precio

25,230

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 1.9 TDIe DPF · 105 CV (2007-2008)

Descripción general

El Audi A3 de 2007 en su versión 1.9 TDIe DPF es mucho más que un simple coche compacto; es la puerta de entrada al universo premium de Audi. Representa un equilibrio magistral entre eficiencia, calidad de construcción y el prestigio de la marca de los cuatro aros. En una época donde el diésel era rey, este A3 se erigió como una de las opciones más inteligentes y deseadas, prometiendo no solo un consumo ridículo sino también una experiencia de conducción superior.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es redescubrir el placer de conducir un diésel bien hecho. Los 105 caballos del legendario motor 1.9 TDI empujan con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas, gracias a sus 250 Nm de par. No es un deportivo, pero su agilidad y la sensación de aplomo en carretera transmiten una seguridad y confianza que te invitan a devorar kilómetros. La caja de cambios manual de cinco velocidades es precisa y el chasis, con su suspensión independiente trasera, filtra las irregularidades con maestría sin sacrificar un ápice de dinamismo. Es un coche que se siente sólido, bien plantado y sorprendentemente divertido.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas limpias y proporcionadas, junto a la icónica parrilla 'single-frame', le otorgan una presencia en la carretera que muchos de sus contemporáneos envidiaban. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter juvenil y dinámico. Por dentro, el flechazo es instantáneo. La calidad de los materiales, el ajuste perfecto de cada panel y la ergonomía de los mandos te recuerdan constantemente que estás en un coche de categoría superior. Cada clic, cada tacto, respira solidez y atención al detalle.

Tecnología y características

Bajo su piel, el A3 1.9 TDIe escondía soluciones de ingeniería enfocadas en la máxima eficiencia. La 'e' de su nombre no era casualidad; indicaba una serie de optimizaciones, como desarrollos del cambio más largos y mejoras aerodinámicas, para lograr un consumo homologado de tan solo 4.5 litros a los cien kilómetros. El motor, con su tecnología de inyección directa por bomba-inyector y filtro de partículas DPF, era un referente en su momento. Además, contaba con una dirección asistida electromecánica sensible a la velocidad y un chasis avanzado que garantizaban un comportamiento noble y seguro en cualquier circunstancia.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal adversario era el BMW Serie 1, que ofrecía una experiencia más purista con su propulsión trasera y un tacto de conducción más deportivo. Otro competidor, aunque con un concepto diferente, era el Mercedes-Benz Clase A de la época, más enfocado en la versatilidad y el espacio interior. Frente a ellos, el A3 jugaba la carta del equilibrio perfecto: un diseño más sobrio y elegante, una calidad interior percibida insuperable y la eficiencia y fiabilidad de su mecánica TDI, posicionándose como la opción racional y aspiracional por excelencia.

Conclusión

El Audi A3 1.9 TDIe DPF de 2007 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Fue la demostración de que se podía tener un vehículo compacto, increíblemente frugal y a la vez disfrutar de la calidad, el diseño y el estatus de una marca premium. Su motor TDI es una leyenda por su robustez y bajo consumo, y su chasis ofrece un compromiso casi perfecto entre confort y dinamismo. A día de hoy, sigue siendo una compra inteligente y un coche que envejece con una dignidad admirable, un verdadero icono que definió una era.