Audi A3 2.0 TDI 170 CV quattro Attraction DPF (2006-2008)

2005
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

6.4l/100

Emisiones

176g/km

0-100 km/h

7.8s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1515kg

Precio

30,020

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

281 L

Depósito

60 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero281 L

Análisis detallado del Audi A3 2.0 TDI 170 CV quattro Attraction DPF (2006-2008)

Descripción general

El Audi A3 2.0 TDI de 170 CV con tracción quattro no era un compacto más en 2006; era una declaración de intenciones. Representaba la fusión perfecta entre la eficiencia y el poderío diésel, la seguridad inquebrantable de la tracción total y la calidad premium que definía a Audi, todo ello en una carrocería deportiva de 3 puertas que destilaba elegancia y propósito.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir una oleada de fuerza inmediata. Los 350 Nm de par empujan con una contundencia que te pega al asiento desde muy bajas vueltas, una patada diésel en su máxima expresión. La caja de cambios manual de 6 velocidades te conecta directamente con la mecánica, pero la verdadera magia reside en la tracción quattro. En cada curva, sientes cómo el coche se aferra al asfalto con una confianza absoluta, transmitiendo una seguridad y un aplomo que invitan a devorar kilómetros sin importar el clima. Es una sensación de control total, de potencia utilizable en todo momento.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de contención y deportividad atemporal. La silueta de 3 puertas, musculosa pero elegante, junto con la icónica parrilla Singleframe de Audi, crearon una imagen que ha envejecido con una gracia excepcional. Por dentro, el A3 era una clase magistral de calidad. Cada material, cada ajuste y cada botón transmitían una solidez y un tacto propios de un segmento superior. Sentarse en su habitáculo era como entrar en una caja fuerte de lujo, un refugio de precisión alemana que te hacía sentir especial en cada trayecto.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A3 escondía ingeniería de vanguardia para su época. El motor 2.0 TDI con tecnología bomba-inyector y turbo de geometría variable era un prodigio de rendimiento. Sin embargo, la joya de la corona era el sistema de tracción integral quattro. Esta tecnología no era un simple añadido, sino el corazón de su carácter dinámico, distribuyendo la potencia de forma inteligente para garantizar una motricidad perfecta. Combinado con una suspensión trasera independiente y una dirección precisa, el resultado era un coche tecnológicamente avanzado, pensado para el puro placer de conducir con seguridad.

Competencia

En un mercado competitivo, el A3 quattro se enfrentó a titanes como el BMW Serie 1, que apostaba por la pureza de la tracción trasera y un tacto de conducción diferente. También miraba de reojo a su primo, el Volkswagen Golf, que ofrecía versiones potentes como el GTD, pero sin el aura premium ni la sofisticación interior de los cuatro aros. Frente a ellos, el Audi A3 ofrecía un equilibrio único: era el único que combinaba un interior de lujo, la seguridad total de la tracción quattro y la explosividad de su motor TDI, creando una propuesta casi sin rival directo en su particular nicho.

Conclusión

El Audi A3 2.0 TDI 170 CV quattro es mucho más que un coche potente; es una experiencia de conducción completa y gratificante. Fue la demostración de que un compacto diésel podía ser emocionante, increíblemente seguro y lujoso a la vez. Un coche que te susurraba al oído que podías ir rápido, seguro y con estilo, sin importar la carretera o el tiempo. Hoy, sigue siendo un recordatorio de una era dorada de la ingeniería diésel, un vehículo que dejó una huella imborrable por su equilibrio y su alma de gigante en un cuerpo compacto.