Audi A3 2.0 T FSI Attraction · 200 CV (2006-2008)

2005
Gasolina
FWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

200CV

Par

280Nm

Consumo

7.8l/100

Emisiones

186g/km

0-100 km/h

7.1s

Vel. Máx.

236km/h

Peso

1395kg

Precio

28,810

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 2.0 T FSI Attraction · 200 CV (2006-2008)

Descripción general

El Audi A3 2.0 T FSI de 2005 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época en la que los compactos deportivos empezaban a florecer, Audi dio un golpe sobre la mesa con un vehículo que fusionaba a la perfección la elegancia de la marca, una calidad de construcción soberbia y un corazón mecánico que prometía emociones fuertes. Este A3 de tres puertas se convirtió en el objeto de deseo para una generación que buscaba algo más que un simple medio de transporte; buscaba una experiencia, un compañero de viaje que fuera tan práctico en el día a día como excitante en una carretera de curvas.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es redescubrir el placer de conducir. El motor 2.0 T FSI es una joya de la ingeniería alemana; su respuesta es inmediata y contundente desde muy bajas vueltas gracias al turbo. Los 200 caballos se entregan con una progresividad adictiva, empujando con una fuerza que te pega al asiento y te dibuja una sonrisa inevitable. El cambio manual de seis velocidades es preciso y de recorridos cortos, invitando a jugar con él. El chasis, con su suspensión trasera de paralelogramo deformable, ofrece un equilibrio magistral entre confort y deportividad, transmitiendo una sensación de aplomo y seguridad que te anima a explorar los límites del coche con total confianza.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Su carrocería de tres puertas le confiere una silueta compacta y musculosa, con líneas limpias y proporcionadas que han envejecido excepcionalmente bien. No grita, susurra deportividad. Por dentro, la sensación es la de estar en un coche de una categoría superior. Los materiales son de una calidad exquisita, los ajustes entre piezas son milimétricos y la ergonomía está estudiada para que todo esté al alcance de la mano. Es un habitáculo que te acoge y te hace sentir especial, un refugio de calidad y buen gusto que resiste el paso del tiempo.

Tecnología y características

Aunque hoy pueda parecer estándar, la tecnología que albergaba este A3 en 2005 era vanguardista. El motor T FSI, con su combinación de inyección directa de gasolina y turbocompresor, fue un hito que ofrecía un rendimiento y una eficiencia sin precedentes para la época. Esta tecnología no solo se traducía en cifras, sino en una entrega de potencia suave y llena en todo el rango de revoluciones. Además, su chasis contaba con soluciones avanzadas como la suspensión trasera multibrazo, un lujo en el segmento compacto que garantizaba un comportamiento dinámico superior y un confort de marcha excepcional.

Competencia

En el competitivo ruedo de los compactos deportivos de mediados de los 2000, el Audi A3 2.0 T FSI tenía rivales de altura. Su primo hermano, el Volkswagen Golf GTI, ofrecía una experiencia similar con un enfoque quizás más desenfadado. Desde Múnich, el BMW Serie 1 proponía la tracción trasera como argumento principal para los más puristas de la conducción. Sin embargo, el A3 se desmarcaba por su inigualable sensación de calidad interior y su imagen de marca premium, ofreciendo un equilibrio perfecto entre deportividad, elegancia y usabilidad diaria que lo convertía en la opción más completa y refinada del segmento.

Conclusión

El Audi A3 2.0 T FSI no es simplemente un coche rápido, es un icono que encapsula lo mejor de una era. Representa el equilibrio perfecto entre la emoción de un deportivo y la sensatez de un compacto premium. Su motor brillante, su chasis eficaz y su interior de lujo crearon una fórmula ganadora que ha perdurado en el tiempo. Conducirlo hoy es una experiencia nostálgica y gratificante que nos recuerda por qué nos enamoramos de los coches. Es, sin duda, una de las mejores creaciones de Audi y un futuro clásico que sigue despertando pasiones.