Audi A3 1.9 TDI S tronic Attraction DPF · 105 CV (2006-2008)

2005
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

105CV

Par

250Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

11.1s

Vel. Máx.

187km/h

Peso

1400kg

Precio

27,370

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 1.9 TDI S tronic Attraction DPF · 105 CV (2006-2008)

Descripción general

El Audi A3 de 2006 no es solo un coche, es la materialización del compacto premium. En esta versión, se une la legendaria fiabilidad y empuje del motor 1.9 TDI con la revolucionaria caja de cambios S tronic de doble embrague. Fue una combinación que definió una era, ofreciendo una experiencia de conducción superior en un formato perfecto para el día a día, envuelto en el prestigio y la calidad que solo Audi sabía imprimir.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir una solidez abrumadora. El motor 1.9 TDI de 105 CV te entrega su fuerza de manera contundente desde muy bajas vueltas, con un par de 250 Nm que te pega al asiento en cada recuperación. No busca récords de velocidad, sino ofrecer una respuesta llena y satisfactoria. La caja S tronic es la compañera perfecta, con cambios casi instantáneos y suaves que te hacen sentir conectado a la carretera. El chasis transmite una confianza total, aplomado en autopista y ágil en curvas, creando una simbiosis perfecta entre confort y dinamismo que te invita a devorar kilómetros sin cansancio.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. La carrocería de tres puertas le confiere un aire juvenil y deportivo, mientras que la icónica parrilla Singleframe de Audi domina el frontal con una presencia imponente. Cada línea está trazada con una precisión milimétrica, creando una silueta que, incluso hoy, se ve moderna y equilibrada. Por dentro, el flechazo es inevitable. La calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste perfecto de cada panel crearon un estándar en la industria. Es un habitáculo que te acoge y te hace sentir que estás en un coche de una categoría superior.

Tecnología y características

En su corazón tecnológico latía la caja de cambios S tronic de 6 velocidades, una maravilla de doble embrague que ofrecía la suavidad de un automático y la rapidez de un manual, algo excepcional en un compacto de su época. El motor, un robusto 1.9 TDI con tecnología bomba-inyector, era un prodigio de eficiencia y par motor, equipado ya con filtro de partículas DPF para cuidar el medio ambiente. A esto se sumaba una dirección con asistencia variable según la velocidad y un chasis multibrazo trasero, tecnologías que garantizaban un comportamiento dinámico y seguro de primer nivel.

Competencia

En el olimpo de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba directamente al BMW Serie 1, que jugaba la carta de la propulsión trasera y una conducción más purista. También miraba de reojo al Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, aunque este ya sentía el paso de los años. Fuera del círculo estrictamente premium, rivales como el Volkswagen Golf compartían su excelente plataforma, mientras que el Alfa Romeo 147 oponía su diseño pasional y su alma italiana, y el Volvo C30 proponía una alternativa de diseño escandinavo y originalidad.

Conclusión

Este Audi A3 1.9 TDI S tronic es mucho más que la suma de sus partes. Es el equilibrio perfecto entre prestigio, eficiencia y placer de conducción. Representa la compra inteligente y emocional, un coche que te hacía sentir especial cada día sin renunciar a la practicidad. Su calidad de construcción es tan elevada que el paso de los años apenas le afecta, manteniéndose como un vehículo sólido, fiable y profundamente satisfactorio. Es, sin duda, uno de los grandes aciertos en la historia de Audi y un icono de su década.