Especificaciones y análisis del Audi A3
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
9s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1435kg
Precio
30,210€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 3 puertas
350 L
55 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A3 2.0 TDI S tronic Ambition · 140 CV (2005-2008)
Descripción general
El Audi A3 de segunda generación se consolidó como el rey indiscutible de los compactos premium. Esta versión, con el enérgico motor 2.0 TDI de 140 caballos y la revolucionaria caja de cambios S tronic, representaba el equilibrio perfecto entre prestaciones, eficiencia y el prestigio de los cuatro aros. Era más que un coche; era una declaración de intenciones, un objeto de deseo que fusionaba la practicidad diaria con una experiencia de conducción superior.
Experiencia de conducción
Al volante, el A3 2.0 TDI era pura emoción contenida. El motor entregaba su generoso par de 320 Nm con una contundencia que te pegaba al asiento, una patada diésel que enamoraba a los amantes de las sensaciones fuertes. La caja S tronic de doble embrague era magia pura para la época, encadenando marchas con una velocidad y suavidad que transformaban cada aceleración. Su chasis, con un aplomo soberbio y una dirección precisa, transmitía una seguridad inquebrantable, invitando a devorar kilómetros de autopista y a disfrutar de cada curva con una confianza total.
Diseño y estética
El diseño del Audi A3 era una lección de elegancia atemporal y proporciones perfectas. Su carrocería de tres puertas le confería un aire coupé, musculoso y compacto, acentuado por las llantas de 17 pulgadas del acabado Ambition. No era un diseño que gritara, sino que susurraba calidad y confianza. Por dentro, la sensación era aún más intensa: cada material, cada ajuste y el tacto de cada botón demostraban por qué Audi era la referencia en interiores. Sentarse en él era sentirse en un coche de una categoría superior, un refugio de calidad y buen gusto.
Tecnología y características
En su momento, este A3 era un concentrado de tecnología. El corazón era su motor 2.0 TDI con sistema de inyección directa por bomba-inyector, una solución que le otorgaba un carácter enérgico y un consumo ajustado. Sin embargo, la verdadera joya de la corona era la transmisión S tronic de 6 velocidades. Esta caja de doble embrague, pionera en el segmento, ofrecía una rapidez de cambio propia de un deportivo, sin sacrificar el confort en el uso diario. A esto se sumaba una dirección con asistencia variable según la velocidad, que mejoraba tanto las maniobras como la estabilidad en carretera.
Competencia
En el exclusivo club de los compactos premium, el Audi A3 tenía dos rivales claros. Por un lado, el BMW Serie 1, que ofrecía la pureza de la propulsión trasera y un tacto de conducción más deportivo y visceral. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, que jugaba la carta de la elegancia y el confort de marcha. Aunque compartía plataforma y motor con su primo, el Volkswagen Golf, el A3 se distanciaba claramente por su nivel de acabados, su imagen de marca y esa sensación de calidad percibida que justificaba su precio superior.
Conclusión
El Audi A3 2.0 TDI S tronic fue, y sigue siendo, un coche extraordinario. Marcó una época al democratizar tecnologías como el cambio de doble embrague en el segmento compacto y al establecer un estándar de calidad interior que tardó años en ser igualado. Era el coche perfecto para quien buscaba prestaciones, eficiencia y estatus en un formato compacto. Una compra pasional y racional a la vez, que ofrecía una experiencia de conducción completa y gratificante, dejando una huella imborrable en la historia del automóvil.




