Audi A3 Ambiente 2.0 TDI 140 CV DPF (2008-2009)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

134g/km

0-100 km/h

9.4s

Vel. Máx.

207km/h

Peso

1505kg

Precio

28,420

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 Ambiente 2.0 TDI 140 CV DPF (2008-2009)

Descripción general

El Audi A3 2.0 TDI de 2008, en su versión de 3 puertas y acabado Ambiente, es un compacto que destila la esencia de la marca de los cuatro aros: calidad, sobriedad y un toque de deportividad. Con su motor diésel de 140 CV, prometía un equilibrio entre prestaciones y eficiencia, ideal para quienes buscaban un coche premium para el día a día sin renunciar a la emoción de la carretera. Su diseño atemporal y su reputación de fiabilidad lo convirtieron en una opción muy atractiva en su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante, el Audi A3 2.0 TDI 140 CV ofrecía una experiencia de conducción gratificante. El motor diésel, con sus 320 Nm de par desde bajas revoluciones, empujaba con contundencia, permitiendo recuperaciones ágiles y una buena respuesta en carretera. La dirección, precisa y con asistencia variable, transmitía confianza, mientras que la suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, lograba un buen compromiso entre confort y dinamismo. Aunque no era un deportivo puro, su comportamiento era noble y predecible, invitando a disfrutar de cada trayecto. La caja de cambios manual de 6 velocidades, de tacto preciso, contribuía a una experiencia de conducción muy conectada.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de 2008, especialmente en su carrocería de 3 puertas, era un ejemplo de elegancia contenida y deportividad sutil. Sus líneas limpias y proporciones equilibradas le otorgaban una presencia sólida y atemporal. El frontal, con la característica parrilla Singleframe de Audi, y los faros afilados, le daban un aire de sofisticación. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes eran sobresalientes, creando un ambiente premium y ergonómico. Cada detalle estaba cuidado, desde la disposición de los mandos hasta la iluminación, transmitiendo una sensación de lujo discreto y funcionalidad.

Tecnología y características

En 2008, el Audi A3 2.0 TDI incorporaba tecnología que, si bien hoy puede parecer básica, en su momento era puntera. El motor 2.0 TDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. Contaba con filtro de partículas DPF, lo que contribuía a reducir las emisiones. En cuanto a seguridad, equipaba frenos de disco en las cuatro ruedas (ventilados delante), ABS, ESP y múltiples airbags. La dirección asistida sensible a la velocidad mejoraba la maniobrabilidad y la estabilidad a altas velocidades. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y asistentes de conducción actuales, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad activa y pasiva.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos premium, el Audi A3 2.0 TDI 140 CV se enfrentaba a duros rivales. El BMW Serie 1, con su tracción trasera y un enfoque más deportivo, era un contrincante directo. El Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé (aunque un poco más grande) o el Volkswagen Golf GT TDI, con el que compartía plataforma y motorizaciones, también eran alternativas a considerar. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la deportividad, pero el A3 destacaba por su equilibrio general, su calidad de acabados y su imagen de marca.

Conclusión

El Audi A3 2.0 TDI 140 CV DPF de 2008 fue un coche que supo combinar a la perfección la elegancia de Audi con un motor diésel potente y eficiente. Su diseño atemporal, su interior de alta calidad y su comportamiento dinámico lo convirtieron en una opción muy deseada. Era un coche para disfrutar en el día a día, con la capacidad de afrontar viajes largos con comodidad y un consumo contenido. Un verdadero clásico moderno que sigue siendo valorado por su robustez y su inconfundible carácter Audi.